Capítulo 160 Rafael le apretó la mano y la miró con mucha ternura.
—Me refiero a hace diez años, cuando te caíste al agua, mi pequeña ingenua —aclaró con voz suave.
Vanessa guardó silencio durante un largo rato, hasta que su respiración se volvió pausada.
Rafael la miró y rio, con los ojos oscuros llenos de adoración.
La pequeña ingenua se había quedado dormida.
*** En su círculo social, comenzaron a circular rumores sobre la relación inapropiada y escandalosa entre Alexis y Natalia.
Antes era Vanessa quien recibía todas las críticas, pero después de ese incidente, la opinión pública cambió drásticamente.
Ahora, ella se había convertido en el objeto de la compasión de todos.
Incluso en el grupo de chat de la universidad había surgido el tema de conversación.
"Alexis sí estaba saliendo con Vanessa en ese entonces. ¿Eso no significa que la juzgamos mal?" "¡Quién iba a saber que las cosas eran así! En ese momento, Karla dijo que Vanessa estaba detrás de Alexis como un perrito faldero, y que, a pesar de haber sido rechazada de la peor manera, seguía insistiendo sin un poco de vergüenza".
"Pues yo escuché unos rumores que vienen de ese mismo círculo, dicen que Natalia en realidad tenía intenciones muy oscuras con su hermano, Alexis..." "¿Qué tipo de intenciones? ¿Querían terminar en la misma cama?" "Exacto, hasta se dice que hay videos circulando por ahí. Qué lástima que esa gente controla tan bien la información y no pudimos ver nada".
"¡Qué horror! Entonces, en todos estos años, ¿quién se la pasó inventando rumores sobre Vanessa?
¿Fueron solo esas personas que le pidieron disculpas públicas la última vez?" 017 "¿No es obvio? Seguramente fue esa mujer a la que Karla siempre le estaba adulando, ¡Natalia, esa misma que quería meterse en la cama de su hermano!" Ese último mensaje había sido enviado por Bianca.
—¡Son todos unos convenencieros, y hasta ahora se dan cuenta de que te juzgaron mal! —exclamó Bianca, sin ocultar ni por un segundo la aversión que sentía por esa gente.
Tras soltar un par de maldiciones, se puso seria y miró a Vanessa, que estaba sentada frente a ella.
—Por cierto, si echaron a Natalia de la familia Cisneros, ¿en serio hasta le van a quitar el apellido?
Amiga, esto es demasiado bueno —comentó.
—La gente siempre es igual, se creen cualquier rumor que escuchan. —Vanessa revolvió su café con tranquilidad.
Ya se había salido de ese grupo de la universidad; no tenía ganas de leer cómo la criticaban por cualquier tontería.
—Ese día, el abuelo lo dijo muy claro —continuó—.
Si él mismo dio la orden, dudo mucho que sea mentira.
Bianca suspiró aliviada y le tomó la mano, mirándola con mucha pena.
—Has sufrido demasiado en estos últimos tres años —se lamentó—. Solo por proteger el supuesto prestigio de la familia Cisneros, dejaste que Alexis te juzgara mal por tanto tiempo.
Con solo mencionar a Alexis le volvió a hervir la sangre y soltó otra ronda de maldiciones.
—El problema es que, como Alexis te salvó la vida hace diez años, te has pasado todo este tiempo tolerando sus caprichos —señaló.
Al pensar en eso, Bianca la miró con preocupación.
—Vanessa, ¿en serio crees que esto no te va a afectar? ¿Podrás dejarlo ir? —preguntó.
Era verdad que, debido a aquel incidente, Vanessa siempre había visto a Alexis a través de un filtro de gratitud.

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