Entrar Via

El Arquitecto De Mi Refugio romance Capítulo 107

Capítulo 107 Al contrario, la envidiaba por saber exactamente qué era lo que más quería.

Después de comer, las dos se fueron de compras al centro comercial.

La última vez que salieron se encontraron con Natalia y pasaron un mal rato, así que Bianca se había quedado con ganas de comprar más cosas.

Aprovechando que esta vez estaban de buen humor, compró muchas cosas.

Al entrar a una tienda de lujo, Vanessa se le quedó viendo a un bolso apenas unos segundos de más, y Bianca le pidió al empleado que lo envolviera.

—Este bolso te queda perfecto, sobre todo con la ropa que traes hoy. Se te ve increíble. Ándale, me fue súper bien con el dinero en este trabajo, yo te lo regalo —dijo Bianca con tono desprendido.

Ese bolso costaba, por lo menos, diez mil dólares.

A Vanessa le daba pena porque sabía que a su amiga le costaba ganarse su dinero, pero no hubo forma de que aceptara un no por respuesta.

—¿Me estás menospreciando? Cuando estábamos en la escuela me cuidaste muchísimo, si no fuera por ti no estaría donde estoy ahora. Acéptalo, o voy a pensar que ya no me tienes confianza.

Vanessa sonrió sin tener otra opción.

—Está bien, lo acepto con mucho gusto.

Bianca siempre decía que la había ayudado mucho, pero en realidad, Vanessa solo le había compartido comida y ropa cuando pasaba por momentos difíciles. Tampoco es que hubiera hecho la gran cosa.

Como no quería aceptar un regalo tan caro así nada más, aprovecharon que pasaban por una boutique de relojes de lujo, de la misma marca que Vanessa llevaba, y entraron. Eligió un reloj y le preguntó a Bianca si le gustaba.

—¡Está precioso! Tienes muy buen gusto. ¿ES edición limitada?

—Así es, señorita. De hecho, es el modelo más reciente de la marca. Solo hay noventa y nueve piezas en todo el mundo.

En cuanto el empleado terminó de hablar, Vanessa le pidió que se lo envolviera.

Después de pagar, Vanessa se lo puso en la muñeca a Bianca.

—Ya que te gustó tanto, te lo doy.

—¿Me lo estás regalando? —preguntó Bianca, sorprendida.

Vanessa asintió con una sonrisa mientras terminaba de abrocharle la correa.

Bianca estaba feliz y sorprendida. Le agarró la cara a Vanessa y le dio un beso sonoro en la frente.

—Ya me compraste. A partir de hoy, tú mandas.

Vanessa se quedó sin palabras.

El empleado les hizo un cumplido sobre la gran amistad que tenían. De pronto, se fijó en el reloj que llevaba Vanessa. Reconoció que era de su marca, pero no le sonaba a ninguna de las colecciones que conocía.

Capítulo 107 1

Capítulo 107 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio