Si antes todavía había cierta distancia entre Evan y Jonathan, entonces después de esto, habría alcanzado el mismo nivel que Jonathan.
A partir de entonces, cuando la gente en la industria hablara de genios, ya no sería solo el nombre de Jonathan. Evan se había ganado su propio lugar entre ellos.
La familia Xander estaba eufórica. Franklin le dio una palmada en el hombro con satisfacción.
—¡Hiciste un gran trabajo!
Ya podía prever la sensación que causaría este anuncio. Una vez que se hiciera público, las acciones del Grupo Xander seguramente alcanzarían el límite máximo, y tendría la influencia que necesitaba para negociar con los accionistas.
—¡Evan, eres increíble! —lo elogió Denise, sus ojos llenos de admiración y respeto.
Evan esbozó una sonrisa discreta, evidentemente satisfecho con el resultado. Contemplando a su sumisa hermana menor, experimentó una leve conmoción emocional. Indudablemente, una hermana de tal naturaleza demostraba consideración y atención hacia los demás. Un marcado contraste con Sierra, perpetuamente erizada de púas que lastimaban a quienes se le acercaban.
Estaba convencido de que, tras estos acontecimientos, Sierra probablemente perdería aquella devoción casi religiosa que profesaba hacia Jonathan. Llegado el momento adecuado, confiaba en que ella accedería a dialogar serenamente sobre lo sucedido. Ya había reflexionado detenidamente al respecto: bastaría con que reconociera sus equivocaciones para que tanto él como el resto de la familia la acogieran nuevamente con benevolencia.
Tal como Evan había anticipado, la publicación del informe provocó un impacto inmediato en los círculos especializados. Inicialmente, la conmoción se limitó al ámbito industrial, pero transcurridas apenas veinticuatro horas, la noticia captó la atención de todo el sector. No era para menos, pues representaba un progreso científico, una proeza verdaderamente excepcional.
Numerosos medios informativos dirigieron su foco hacia el descubrimiento, mientras Evan se preparaba meticulosamente para afrontar las entrevistas. El día señalado, incluso se engalanó con un traje confeccionado específicamente para la ocasión.
—Ten presente que los periodistas podrían indagar más allá del informe técnico. Es probable que mencionen a Sean y Sierra durante la conversación. Conviene que estés preparado —le advirtió Bradley con tono cauteloso.
—No te preocupes, Bradley.
Evan no era el tipo de persona que solo conocía de investigación. También entendía los tratos sociales.
No era tan hábil como Bradley, pero era más que capaz de manejar problemas.
Bradley asintió.
Para mostrar su importancia, la entrevista se realizó en vivo. Además de Evan, su profesor y Yaron también estarían presentes.
Inicialmente, Evan no había planeado incluir a Yaron, pero después de pensarlo, decidió llevarlo.
Las palabras de Sierra lo habían hecho reflexionar. Después de todo, la idea inicial del proyecto no había sido suya. Aunque Yaron no había participado en la investigación posterior, él fue quien había proporcionado la inspiración original.
Como Sierra lo sabía, tal vez otros también. No podía correr ese riesgo.


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