Entrar Via

Cuando el Anillo Cayó al Polvo romance Capítulo 1179

Finalmente, el operador, con las manos temblorosas, presionó el botón de inicio.

Fabián se quedó parado, viendo con impotencia cómo el bote se deslizaba por el canal, llevándose a Joana y a los niños lejos de él. Su rostro se puso verde de la rabia.

Joana no pudo evitar que se le escapara una sonrisita. Giró la cabeza para observar a la familia que tenía enfrente. Tal como sospechaba, debían ser millonarios de bajo perfil; la oferta de Fabián ni les hizo cosquillas. Lo único que les importaba era disfrutar su día en familia.

Cuando el paseo terminó y bajaron del bote, Joana ayudó a los niños y le hizo un gesto de agradecimiento al padre de familia.

El hombre le respondió con amabilidad: —Lo importante es que se diviertan.

Y sin más, se fueron hacia su siguiente destino.

Joana pensó que eran personas admirables. Pero su momento de paz duró poco. En cuanto puso un pie fuera de la plataforma, vio a Fabián acercarse a zancadas, hecho una furia.

—Joana, ¿me puedes explicar qué significa esto? —reclamó él.

La sonrisa de Joana se esfumó al instante.

—No significa nada.

—¡Yo pagué las entradas! ¡Yo conseguí los impermeables! —bramó Fabián, apretando los dientes—. Y ustedes me dejan tirado como si fuera basura para irse a divertir solos. ¿Te parece muy gracioso verme la cara de estúpido?

Joana se acomodó la ropa con parsimonia, sin inmutarse por el berrinche de su exmarido.

—Piensa lo que quieras —dijo con indiferencia.

Tomó a los niños y comenzó a caminar hacia el siguiente juego, lanzando una última frase sobre su hombro:

—Tú dijiste que viniera para acompañar a los niños. Misión cumplida. Tú y yo no tenemos nada que ver, así que no te quejes.

Capítulo 1179 1

Capítulo 1179 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando el Anillo Cayó al Polvo