Al fin y al cabo, Joana era la jefa.
Obedecer las instrucciones de Joana era lo más lógico para ella.
Cuando Joana regresó a Estudio Renacer, Isidora y Paulina se acercaron de inmediato, rodeándola con curiosidad.
Isidora no pudo contenerse y preguntó:
—Joana, ¿qué pasó? ¿Qué fue lo que te dijo?
—Por cierto, Joana, ¿qué significaba ese mensaje que me pediste enviar? —cuestionó Paulina, agitando su celular en el aire, ansiosa por entender el contexto.
Joana dejó de lado su apariencia severa anterior y les explicó con voz suave a ambas:
—Básicamente, ella quiere colaborar conmigo, por eso me contactó.
—¿Colaborar en qué? —preguntó Paulina, sin comprender.
Si Cristina ya se había ido a Estudio Aurora Creativa, ¿qué asuntos podría tener todavía pendientes con Joana?
—Para derribar a Estudio Aurora Creativa.
Los labios rojos de Joana se movieron con precisión al pronunciar esas palabras. Paulina e Isidora intercambiaron miradas, atónitas por lo que acababan de escuchar.
—Esto... ¿qué demonios tiene esa Cristina en la cabeza? —Isidora se rascó la cabeza, incapaz de entender la lógica de esa mujer.
Incluso Joana soltó una risa burlona:
—Olvídalo, que diga lo que quiera. Además, su condición es volver a trabajar en Estudio Renacer. ¿Cómo podría yo aceptar a una persona así de nuevo?
Joana hablaba sin rodeos.
Además, Isidora y Paulina eran personas de su entera confianza.
Habiendo trabajado juntas por tanto tiempo, naturalmente conocían qué tipo de persona era la otra.
Por eso se atrevía a hablar con tanta franqueza frente a ellas dos.
—Entonces, ¿vamos a colaborar con ella o no? —preguntó Isidora con cierta inquietud en el corazón, temiendo que Joana hubiera aceptado.
Continuó hablando casi de inmediato:

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando el Anillo Cayó al Polvo