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Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera romance Capítulo 503

Enzo la miró con una frialdad gélida, sus ojos ya no reflejaban ni una pizca de la ternura de antes.

—Jimena, dijiste que no querías el divorcio, y te lo concedí.

La mirada que le dirigió fue casi despiadada.

—En cuanto a Tecnologías Heraldo, ya lo hablé con recursos humanos. Quedas relevada de todos tus cargos. A partir de ahora, te quedarás en casa y cumplirás tu rol como la señora Jara.

—¡No puedes hacer eso! —Jimena estalló en histeria. Por la brusquedad de sus gestos, el parche de su rostro se desprendió, dejando a la vista las dos horribles cicatrices que iban desde su frente hasta el rabillo del ojo.

Al verlo, un destello de repulsión cruzó la mirada de Enzo.

Jimena se apresuró a recoger el parche, pero ya estaba sucio, así que se cubrió las cicatrices con la mano mientras lo miraba con los ojos llenos de lágrimas.

—¡Profesor Jara, no puedes hacerme esto! No cometí ningún error en mi trabajo, ¡no puedes despedirme sin motivo y prohibirme ir a la empresa!

Ante los reclamos desesperados de Jimena, Enzo le respondió con un tono estrictamente profesional.

—Se te entregará la liquidación correspondiente siguiendo el proceso legal.

—¡No quiero dinero! ¡Quiero mi trabajo! —gritó, incapaz de contenerse, con los ojos inyectados en sangre.

—¡Jimena Sosa! ¡No se puede tener todo en esta vida! —La mirada de Enzo era un témpano de hielo—. Si a toda costa querías ser la esposa de la familia Jara, entonces dedícate a serlo. ¡Igual que lo hacía Gabriela Aranda!

Jimena trastabilló. Sabía que en el momento en que usó aquellas supuestas pruebas de su noche de pasión para chantajearlo y evitar el divorcio, la relación entre ambos se había quebrado para siempre.

Pero aún no quería rendirse.

—¡Pero si yo soy tu mano derecha! Tú mismo dijiste que te era de gran ayuda en el trabajo. Déjame volver; si trabajamos juntos podemos hacer que Tecnologías Heraldo crezca hasta ser la mejor empresa del mundo. ¿Acaso no quieres eso?

—¿Y luego qué? —se burló Enzo con sarcasmo—. ¿Para que todo lo de la familia Jara pase a ser propiedad de la familia Sosa?

El rostro de Jimena se congeló. Evidentemente, las imprudentes palabras de sus padres y de Fabián habían calado hondo en Enzo y en toda la familia.

Capítulo 503 1

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