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Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera romance Capítulo 496

En la clínica rural, el doctor terminó de limpiar y suturar la herida en el brazo de Rocco.

Ahora le estaba aplicando la vacuna contra el tétanos.

—Doctor, ¿esta herida afectará la movilidad de su brazo en el futuro? —preguntó Gabriela.

Después de todo, Rocco se había lastimado por protegerla. Era su deber preocuparse.

El doctor terminó de aplicar la inyección y se enderezó.

—El corte es bastante profundo, pero por suerte no dañó ningún tendón. De todos modos, por precaución, deberá quedarse bajo observación esta noche. Si no hay signos de infección, mañana podrán irse. Así que no se preocupe demasiado.

Al escuchar esto, Gabriela sintió un leve alivio. No quería deberle más favores a Rocco. Con el simple hecho de haber encontrado a la niña, ya no sabía qué exigencias irracionales le pediría a cambio.

Si encima su brazo quedaba con secuelas por su culpa, la deuda sería impagable.

Rocco estaba sentado en una de las viejas sillas de la clínica. Solo llevaba puesta su camiseta de tirantes, dejando a la vista su cuerpo perfectamente tonificado por años de disciplina.

Un físico tan impresionante parecía esculpido, tanto que hasta el doctor no pudo evitar mirarlo un par de veces mientras le suturaba la herida.

Hombres musculosos había muchos, pero alguien con líneas tan perfectas y marcadas era una verdadera rareza.

Rocco levantó la mirada oscura hacia Gabriela. Nadie más lo sabía, pero él lo tenía muy claro: esta mujer no tenía corazón. No estaba preocupada por su brazo, solo temía quedar en deuda con él.

El hombre soltó un ligero resoplido de desdén y luego clavó la mirada en el cuello de Gabriela. Se dirigió al doctor con voz fría.

—¿Y qué hay de su cuello?

El doctor parpadeó, sorprendido por el brusco cambio de tema. Por suerte, al ser médico general en una zona rural, estaba acostumbrado a atender de todo.

—Las marcas se ven terribles, pero ya le hice una revisión preliminar. No presenta dificultad para respirar, dolor al tragar ni tos con sangre, lo que indica que no hay daños en la tráquea ni en los vasos sanguíneos principales. Sin embargo, sugiero que la señorita también se quede en observación esta noche. Si llega a presentar complicaciones respiratorias, habrá que trasladarla de inmediato a un hospital más grande.

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