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Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera romance Capítulo 473

—Arturo, es una historia muy larga para explicarla en un par de frases. Las pistas y pruebas nos trajeron hasta aquí. Y aunque todavía no tenemos la confirmación del laboratorio...

Gabriela miró a la pequeña Mila, que aún no entendía del todo lo que estaba ocurriendo.

—Mila es mi hija.

Diego paseó la mirada entre el rostro de Gabriela y el de Mila varias veces.

—Ahora que lo menciona... si uno se fija bien, los rasgos de Mila se parecen a los de la Consultora. ¡Especialmente los ojos!

Arturo observó los ojos de la niña y luego los de Gabriela.

Era cierto. Él ya lo había notado antes, pero, ¿quién en su sano juicio habría imaginado que la pequeña sería la hija de una mujer tan importante?

Después de todo, Doña Lola la había criado desde que era una bebé. Siempre contó la historia de que era la hija de su difunto hijo y su nuera, y que, al quedar huérfana, se hizo cargo de ella.

Todos en el pueblo se lo creyeron. ¿Quién iba a dudar de la palabra de una anciana solitaria?

En ese momento, el teléfono de Damián sonó. Salió del patio para contestar y, tras una breve conversación, regresó.

—Jefe, el personal que hará la prueba de ADN para la Señorita Aranda y la niña ya llegó. Están esperando cerca de la oficina del pueblo. ¿Vamos para allá?

—¿Prueba de ADN? —Gabriela miró a Rocco con sorpresa.

Ella había estado planeando llevar a Mila al hospital más cercano para sacarle sangre y compararla con el Banco de ADN para Niños Desaparecidos.

Nunca imaginó que Rocco se le hubiera adelantado, organizando incluso al personal especializado con tanta rapidez.

—Vamos ahora mismo. Si todo sale bien, tendremos los resultados mañana a primera hora —dijo Rocco con un tono suave y reconfortante.

—Sí —Gabriela asintió con fuerza. Luego se arrodilló para quedar a la altura de la niña—. Mila, ¿quieres acompañarme a hacer un pequeño examen médico?

Mila parpadeó con sus grandes ojos. No entendía bien qué pasaba, pero había captado algunas palabras.

*La señorita Gabriela dijo que yo soy su hija...*

*¿Pero cómo voy a ser su hija?*

*La abuela dijo que la señorita tiene su propia casa y sus propios hijos.*

*La abuela dijo que soy un animalito sin padres, y la tía dice que soy una bastarda asquerosa.*

*Soy solo Mila, una niña que trae mala suerte.*

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