¿Hace siete años?
Al escuchar que Valentina retrocedía la historia hasta hace siete años, todos en la habitación —a excepción de Mateo, que seguía inconsciente— se quedaron helados.
Incluso Viviana mostró una expresión de absoluta confusión ante las palabras de su hija.
Era evidente que había secretos que ni siquiera ella, que la había ayudado a encubrir el intercambio de los bebés, conocía.
—Valentina, ¿de qué estás hablando? ¿Qué más hiciste hace siete años? —preguntó Viviana. El pánico era innegable en sus ojos. Conocía demasiado bien a su hija; si estaba hablando en ese tono, significaba que había hecho algo verdaderamente terrible.
Y lo peor era que, en su arrebato, Valentina había mencionado a Daniel.
Daniel, por su parte, tenía una expresión indescifrable. Las palabras de Valentina lo habían dejado paralizado.
¿Qué significaba eso de que, si Gabriela no hubiera aparecido hace siete años, él sería el esposo de Valentina y el padre de Mateo?
¡Ese escenario era completamente imposible, ni hace siete años ni nunca!
Él jamás había sentido el más mínimo interés por Valentina. Si alguna vez la había tratado con cortesía, era única y exclusivamente porque era la hermana de Enzo. Por respeto a su amigo, toleraba su presencia. Pero, en el fondo, la consideraba una mujer insoportable.
Siempre había hecho todo lo posible por evitarla. ¡Jamás le había puesto un dedo encima! ¡¿Cómo iba a tener un hijo con ella?!
Un momento...
¿Acaso hace siete años Valentina planeaba embarazarse de otro y luego echarle la culpa, usándolo como un padre sustituto?

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