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Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera romance Capítulo 301

Luego, Enzo se volvió hacia Jimena.

—Muéstrame el comprobante de la transferencia.

Jimena nunca imaginó que un asunto de gastos del hogar terminaría convirtiéndose en un delito.

Sin embargo, al final del día, la situación la beneficiaba. Si todo se aclaraba, aseguraría sus doscientos cincuenta mil mensuales de ahora en adelante.

Y, de paso, consolidaría su papel de víctima.

De esta manera, la familia Jara inevitablemente sentiría culpa y empatía hacia ella.

Conociendo el carácter del profesor Jara, una vez que se comprobara la verdad, él la trataría aún mejor.

Con ese pensamiento, Jimena ignoró las protestas de Valentina Jara y le entregó su propio teléfono a Enzo.

—Ay, Enzo, ¿qué caso tiene revisar esos recibos? —El sudor comenzaba a perlar la frente de Valentina—. Digo, no hay necesidad de hacer venir a Iván Yépez. Somos todos conocidos, yo misma le repongo esos doscientos mil al pobre Iván.

Viviana Yáñez miró a su hija con recelo.

Nadie conocía a Valentina mejor que ella; primero estaba el dinero, y en segundo lugar sus padres.

Por suerte, desde pequeña, a Valentina nunca le había faltado plata en la familia Jara.

Pero pedirle que sacara dinero de su propio bolsillo era una historia completamente distinta.

Valentina saltó a la defensiva, como un gato al que le pisan la cola.

—¿Por qué me miras así? Solo digo que Iván ha estado al lado de mi hermano por años, siempre ha sido leal, y no tiene sentido arruinar su relación por un poco de dinero.

Sin embargo, Enzo ya había visto el registro de la transferencia y los últimos dígitos de la cuenta bancaria.

Su ceño se frunció profundamente.

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