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Adiós, esposo impotente romance Capítulo 253

Vilma sentía que todo el cuerpo le ardía, y sus mejillas estaban tan calientes que parecían echar humo. —Yo… todavía no me acostumbro.

Como Facundo era impotente, era la primera vez que sentía de cerca y en persona la reacción de un hombre de esa manera.

—Ya te acostumbrarás —añadió Palmiro con una sonrisa.

En el fondo, se sentía bastante complacido.

No se burlaba de la inexperiencia de Vilma; al contrario, su reacción le pareció adorable.

Pensándolo bien, era una situación lamentable.

Llevaba más de cuatro años casada, pero nunca había experimentado algo así, ni siquiera había visto a un hombre completamente desnudo.

Si no fuera por la traición de Facundo que los llevó al divorcio, quién sabe cuántos años más habría tenido que soportar un matrimonio así.

A Vilma, sus palabras la dejaron aún más desconcertada. Solo quería levantarse y huir, pero Palmiro, aprovechando la rara oportunidad de estar cerca de ella, apretó su brazo y la atrajo de nuevo hacia él.

—¿Ya lo pensaste? ¿Cuándo piensas empezar? —insistió él, aprovechando el momento.

Vilma acababa de experimentar una sensación completamente nueva, y justo después él le hacía esa pregunta. De inmediato, recordó el sueño erótico que había tenido unas noches atrás.

Tener esa intimidad con Palmiro… de verdad que ella…

Justo cuando su mente estaba llena de imágenes indecorosas, el sonido de su hijo recién despierto rompió el silencio.

—Mamá, ¿qué están haciendo tú y mi tío?

Vilma dio un respingo y se levantó del regazo de Palmiro como si hubiera recibido una descarga eléctrica. Rápidamente se tocó la cara y se arregló el cabello.

—Nereo, tú… ¿ya te despertaste? —Vilma forzó una sonrisa.

Nereo se sentó y bostezó. —¿Estás diciendo que no debería haberme despertado, mamá? Entonces seguiré durmiendo.

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