Entrar Via

Adiós, esposo impotente romance Capítulo 220

Palmiro se quedó mirando el celular. Esperó dos minutos antes de recibir una respuesta.

[Está bien. Cuando tengas tiempo, te invito de nuevo.]

Vilma también había pasado por una lucha interna antes de dar esa respuesta.

Aunque sentía una fuerte atracción por Palmiro, todavía no se atrevía a dar ese paso.

Su matrimonio fallido, la enorme diferencia en sus estatus sociales y familiares, y la situación especial de Nereo... todo le impedía enfrentar a Palmiro con naturalidad.

Se repetía una y otra vez en su mente que no debía fantasear, que no debía involucrarse demasiado.

Pero Palmiro la había ayudado tanto que no podía simplemente negarse a invitarlo a comer.

Así que aceptó su invitación indirecta una vez más.

Total, era solo una comida. Podría controlar sus sentimientos.

Al ver la respuesta, la sonrisa en el rostro de Palmiro se hizo aún más evidente.

Dejó el teléfono y finalmente se concentró en comer.

Salvador ya había terminado.

Al ver la reacción de su amigo, entendió lo que pasaba y, con una mirada pícara, le preguntó: —¿Qué? ¿Ya lo pensaste bien? ¿Decidiste lanzarte?

Palmiro no le hizo caso.

Salvador sonrió. —¿Quieres que te dé un par de consejos?

—Ja, ¿tú, que estás soltero, me vas a dar consejos a mí?

—Al menos he tenido algunas relaciones. Soy mejor que un novato como tú.

—Pero todas tus relaciones fracasaron. ¿Aprender de ti no sería un suicidio?

Salvador se quedó sin palabras.

Sin embargo, después de un momento de silencio, dijo algo muy sensato: —En realidad, con tus cualidades, no necesitas esforzarte mucho. Solo recuerda una cosa.

Palmiro lo miró, como si estuviera dispuesto a escuchar.

Salvador dijo: —Controla tu lengua afilada. Elógiala más, ofrécele apoyo emocional. A las chicas de ahora les importa mucho eso.

Palmiro asintió. —De todo lo que has dicho desde que llegaste, esa es la única frase útil.

Salvador no quería responder.

————

Cuando Vilma regresó a la oficina, sus compañeros acababan de terminar la hora del almuerzo.

Al verla, todos se acercaron a preguntarle cómo estaba.

La lesión en la espalda de Vilma no se había curado por completo, pero las heridas en su rostro estaban mucho mejor.

Sin embargo, si se miraba de cerca, todavía se podían ver algunos moretones.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós, esposo impotente