Entrar Via

Adiós, esposo impotente romance Capítulo 207

Vilma casi se ahogaba de la risa.

Últimamente había estado tan ocupada que el tiempo que pasaba con su hijo se había reducido. El pequeño pasaba la mayor parte del día con Poncio y Manuela.

No se imaginaba que, en poco más de medio mes, su habilidad lingüística hubiera avanzado a pasos agigantados.

Palmiro se sintió completamente avergonzado.

No podía permitir que un niño de tres años lo menospreciara, así que no tuvo más remedio que prometer: —Mañana por la noche. Te contaré un cuento mañana por la noche, sin falta.

—Hmph, si mi tío me miente, se lo diré a mis abuelos.

—De acuerdo. Ahora, Nereo, es hora de dormir.

En realidad, Palmiro quería preguntar qué estaba haciendo su madre, pero se contuvo en el último momento.

El niño había estado hablando con él por teléfono durante tanto tiempo y ella no había dicho ni una palabra, como si no existiera.

Por lógica y cortesía, debería haberlo saludado, sobre todo después de toda la ayuda que él le había prestado últimamente.

Al pensar en esto, el ánimo de Palmiro se ensombreció de nuevo.

—Bueno, entonces, buenas noches, tío.

Después de decir eso, Nereo estaba a punto de colgar. Sin embargo, justo cuando bajaba el reloj, lo levantó de nuevo. —Por cierto, tío, mi mamá también está preocupada por ti, pero es muy tímida para llamarte ella misma, así que me pidió que… ¡Mmm, mmm!

Vilma no esperaba que su hijo le jugara esa mala pasada justo antes de colgar. Se abalanzó sobre él y le tapó la boquita.

Luego, colgó rápidamente la llamada del reloj inteligente.

Nereo soltó una risita. —¿Qué te pasa, mamá?

Vilma fingió estar enojada. —¿Tú qué crees? ¿Qué te acabo de decir? Que no le mencionaras a tu tío nada sobre mí. Lo hiciste a propósito.

—Sí —dijo Nereo con aire de suficiencia—, porque estoy en mi etapa rebelde y me gusta llevarle la contraria a los adultos.

Vilma no sabía si reír o llorar.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós, esposo impotente