C84-TE VAS CONMIGO.
Braxton había regresado.
Caminaba hacia ellos con pasos firmes y ojos fríos como el hielo. Elias lo miró con odio.
—Esto no es asunto tuyo.
Braxton se detuvo delante de Jodie, como una barrera protectora.
—Si es Jodie, siempre es asunto mío.
Elias dio un paso hacia adelante, con los puños apretados, intentando parecer amenazante. Pero al lado de Braxton, parecía un niño jugando a ser hombre.
Trastabilló apenas, y entonces Jodie lo notó.
El olor a whisky.
Los ojos vidriosos.
La forma en que se balanceaba.
Estaba borracho.
Elias señaló a Braxton con un dedo tembloroso.
—¿Quién carajos te crees que eres?
—Alguien que la respeta. Algo que tú nunca hiciste.
Elias apretó los dientes, con la rabia y los celos consumiéndolo.
—¿Estás con él? ¿No me perdonas porque me cambiaste por él, Jodie?
Su voz se quebró al final, y ella pudo escuchar el dolor detrás de la rabia. Pero no lo suficiente para perdonarlo.
—Sí —dijo apartándose de Braxton—. Sí, estoy con él. Y es mil veces mejor que tú.
Elias palideció.
La miró como si lo hubiera abofeteado, sus puños se cerraron impotentes.
—Jodie... yo… lo arruiné todo. Lo sé. Pero no puedes... no puedes estar con él. ¡No puedes!
Dio un paso hacia ella.
—Yo te vi primero. Yo te conocí primero. Yo te hice sentir especial. ¿Y ahora qué? ¿Ahora lo eliges a él? ¿Después de todo lo que pasamos juntos?
Jodie sintió cómo las lágrimas se acumulaban en sus ojos, pero no lloró.
—Me usaste. Me manipulaste. Me hiciste traicionar a mi mejor amiga. Y por eso nunca voy a perdonarte. ¡Nunca!
Elias negó con la cabeza, sintiendo que la perdía.
—No... no es cierto. Yo te amo. Si me das otra oportunidad, te lo voy a demostrar. Te juro que voy a cambiar.
—¿Por qué regresaste?
Braxton le acarició el cabello con ternura, limpiándole una lágrima con el pulgar.
—Porque cuando te dejé, algo en mi pecho me dijo que no debía irme. Que debía quedarme, que debía asegurarme de que estabas bien. Y tenía razón. Ese hijo de puta estaba aquí; si no hubiera regresado…
No terminó la frase.
—Gracias —susurró ella contra su pecho—. Gracias por volver.
Braxton le besó el cabello con ternura.
—Siempre voy a volver, Jodie. Siempre.
Se quedaron así por un momento, en silencio, hasta que Braxton se apartó apenas y la miró con seriedad.
—Pero… recoge tus cosas. Te vas conmigo.
Jodie parpadeó, confundida.
—¿Qué? ¿Me voy... contigo?
Braxton la miró serio y le acunó la cara con ambas manos, obligándola a mirarlo a los ojos.
—Sí. No confío en ese tipo. Eso no es amor, Jodie. Es obsesión. Y que me jodan si dejo que él te haga algo.

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