Esta vez no se apartó, dejando que Sofía le tomara la mano por un momento.
Dependiendo de cómo se comportara más tarde, decidiría si le permitía sostenerla por un minuto más.
—Bien, entonces vámonos a casa —Lorenzo forzó una sonrisa, ocultando el dolor mientras le daba un suave toque en la nariz a Sofía—. Ya verás cómo arreglo cuentas contigo en casa, me tienes harto.
—¡¡Sofía!! —bramó Leandro desesperado—. ¡No puedes abandonarme!
—¡Es mía! —le gritó Lorenzo directamente a Leandro, total, el ciego no podía verlo—. ¡Al que ama es a mí! ¡Deja de hacerte ilusiones!
—¿Ah, sí? —Leandro se arrancó las vendas de un tirón.
Sus ojos completamente hinchados y lastimados quedaron al descubierto.
Sofía dio un salto del susto.
Soltó la mano de Lorenzo de golpe y corrió hacia él: —¡Leandro, te acaban de operar, te vas a lastimar!
Lorenzo la jaló del abrigo para regresarla a su lado, mirándola con profunda seriedad.
—Doctora Valdivia, a mí también me duele. Me duele muchísimo.
Sofía lo recorrió con la mirada de pies a cabeza, preocupada: —¿Te lastimaste en alguna parte?
Lorenzo cerró la boca y, disimuladamente, apretó un poco los glúteos.
Sofía lo examinó de arriba a abajo y frunció el ceño, aliviada: —Te ves perfectamente bien, no tienes nada.
—Te digo que me duele, y si digo que me duele, es porque me duele.
—¿Dónde te duele? A ver, déjame revisarte.
¿Acaso... acaso podía enseñarle eso en pleno pasillo? Lorenzo se sintió tan ofendido que bajó la cabeza contra su propio pecho, indignado.
Al ver que estaba bien, Sofía pasó frente a él para atender a Leandro.
Hoy era el tercer día después de que Leandro se sometiera al trasplante de córnea.
Había sido un verdadero milagro conseguirla.
Hacía tres noches, el hospital llamó de emergencia. Un joven de 22 años había fallecido en un accidente automovilístico mientras viajaba para celebrar las fiestas, y en vida había decidido donar sus órganos.
Sus córneas estaban en perfecto estado.
Leandro no dudó ni un segundo y corrió al hospital en medio de la madrugada.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA
Porque no se pueden desbloquear los capitulos? Siempre sale error...
Que horrible, tan pocos capítulos diariamente, que le pasa al escritor, que no puede terminar un libro de una vez???...