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Volví a Nacer Cuando Él Fingió Morir romance Capítulo 111

El fin de semana llegó rápidamente.

Para variar, Zulema Nieto pudo dormir hasta despertar de forma natural.

Durante los últimos días se había sumergido por completo en los datos, revisando cada fecha y parámetro experimental de principio a fin, asegurándose de que no hubiera el más mínimo margen de error.

Se estiró perezosamente, se sentó en la cama y movió el cuello entumecido. Entró al baño para arreglarse cuando su celular empezó a sonar.

Contestó.

La voz de Felipe se escuchó al otro lado de la línea: —Zulema, ¿ya te levantaste? Voy para allá. Nos iremos en mi auto, es probable que haya tráfico en el camino.

Zulema le respondió mientras se cepillaba los dientes, con la voz algo pastosa: —Felipe, ya me levanté. ¿Ya desayunaste? ¿Quieres venir y comemos algo juntos?

—Vaya que tenemos telepatía —rio Felipe—. Llevo el desayuno, no te preocupes por cocinar.

Zulema escupió la espuma, se enjuagó la boca e iba a decirle que le parecía bien, pero Felipe ya había colgado.

Negó con la cabeza y sonrió con resignación. Felipe siempre iba un paso adelante.

Cuando Zulema bajó las escaleras ya vestida, Felipe acababa de llegar. Al escuchar sus pasos, él levantó la mirada y se quedó paralizado por un instante.

Zulema llevaba un vestido lila claro sobre unos leggings grises oscuros. El clima de hoy no era tan frío, así que ese conjunto era perfecto, ni muy abrigado ni muy ligero.

Hacía mucho tiempo que Felipe no la veía usar ese color, y una fugaz expresión de incomodidad cruzó por su rostro.

Zulema se acercó y, al verlo tan pasmado, no pudo evitar sonreír: —¿Qué pasa, Felipe?

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