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Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 997

—No es necesario que me entregues el Grupo Jara en bandeja de plata —dijo él—. Mientras... no nos divorciemos, no me importa ser solo una herramienta.

Liberto levantó la vista hacia ella.

—Siempre te ayudaré a administrar el Grupo Jara, incluso si tú no estás. Nunca romperé mis promesas. Todo lo que te debo... te lo pagaré uno por uno.

Si ella podía olvidar a Miguel, él tampoco volvería a preocuparse por la familia Gómez.

Los errores del pasado ya estaban hechos; incluso si le tomaba toda una vida redimirse, lo aceptaba. Era absurdo pensar que la vida sería igual sin importar con quién estuviera.

En el matrimonio, alguien siempre tiene que ceder.

Cuando Liberto intentó ponerse de pie, Rafaela levantó el pie y se lo apoyó en el hombro. El enrojecimiento de sus ojos aún no desaparecía.

—Lo hiciste a propósito para lastimarme, ¿verdad? Al verme así, ¿te sientes mejor?

Liberto sabía que ella tenía un corazón blando. Además, tenía muy claro que Alonso no ocupaba un lugar real en su vida; de lo contrario, ella no tendría los ojos llorosos derramando lágrimas por él.

Liberto tomó el pie que descansaba en su hombro, lo bajó con suavidad y luego la levantó en brazos para llevarla escaleras arriba.

—Si quieres un hijo, podemos buscar alternativas cuando te gradúes. Ahora es muy apresurado para ti. Además... no tienes la energía para cuidar de un bebé, te distraería demasiado.

La llevó al estudio y sentó a la mujer, que apenas pesaba, sobre sus piernas. Frente a ella, sobre el escritorio, había un portafolio con diseños.

—Ábrelo y mira.

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