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Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 424

Por más que Vicente le daba vueltas al asunto, no lograba comprenderlo.

Al preguntarle a Bianca, ella sabía aún menos.

Ella negó con la cabeza: —Me fui antes de que eso pasara.

Vicente suspiró: —Iré a ver a mi mentor para preguntarle qué demonios está pasando. No voy a permitir que alguien como Melisa use su nombre para sacar provecho. Si es un malentendido, lo aclararé de inmediato. Entonces... ¿te llevo primero a la oficina?

—Quiero ir al Centro Médico Figueroa para sacar a mi papá de ahí —Bianca quería dejar todo cerrado cuanto antes, no fuera a ser que, tras el divorcio, el hospital echara a Leonardo Núñez a la calle. Eso no solo sería humillante, sino que, lo más importante, pondría en riesgo su tratamiento.

Vicente asintió. En el primer semáforo, le pidió un taxi a Bianca, se aseguró de que subiera y luego él se marchó.

Cuando Bianca llegó al hospital, el enfermero que la vio se acercó rápidamente: —Señora, ¿ha venido? El señor también pasó por aquí ayer al atardecer.

—El señor... —Bianca procesó la información un momento—. ¿Damián Figueroa vino anoche?

El enfermero asintió: —Sí, señora. Desde hace tres meses, el señor viene cada dos días a visitarlo. Se queda viendo cómo el médico alemán le hace una revisión completa, pregunta por su estado y luego se va. A una hora fija, llueva o truene.

Hace tres meses... Ese fue el mes en que nació su pequeña Lucía.

Bianca guardó silencio un momento y preguntó: —¿Qué tipo de exámenes le hacen? ¿Qué es lo que pregunta?

El enfermero fue a buscar unos recibos y se los entregó a Bianca. Él no estaba al tanto de los problemas entre Damián y Bianca, así que solo comentó:

—El señor se preocupa muchísimo por el padre de la señora. Incluso cuando bañamos a su padre, el señor ayuda. También nos ordenó que lo tratáramos con la mayor dignidad y respeto. Cada vez que le hacemos el aseo completo, nos exige que todo el personal innecesario salga de la habitación; él mismo se retira para dejar solo a los profesionales. Y todos los equipos médicos que se usan son de la más alta calidad, no escatima en gastos... Hasta le escuché decir a los médicos que el dinero no es problema, que solo le importa que él vuelva a abrir los ojos. El señor la trata de maravilla, señora.

Bianca escuchó, pero no le dio mayor importancia.

Damián siempre hacía las cosas a la perfección cuando se trataba de montar un teatro. Actuaba así solo para tener contenta a la señora Perla y poder rendirle cuentas.

Cuanto más la beneficiaba a ella, menos problemas le causaba la señora Perla a Melisa.

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