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Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 280

—Oye, Xavier, ¿me estás escuchando?

—Sí, te escucho —respondió Xavier, sin apartar la vista de Bianca.

Notó que su sonrisa era excepcionalmente hermosa, brillante como la luna llena en el cielo despejado.

Pero a él, esa imagen le resultó profundamente irritante...

—Xavier, anoche estuviste cenando con él, ¿verdad? Seguro que después de la cena, Bianca se las arregló para retenerlo. ¡Lo acaparó toda la noche para que no pudiera ir a ver a Melisa! —La teoría de Romeo tomaba cada vez más fuerza en su cabeza—.

—¡Te lo dije! Esa mujer está dispuesta a hacer lo que sea con tal de quedar embarazada antes de que el divorcio sea oficial. Qué fastidio. ¿Cómo puede ser tan patética? ¡Damián no siente nada por ella!

Y como para darle más peso a su argumento, Romeo añadió:

—Aparte, mírale la diferencia a Melisa. Inteligente, hermosa, y súper dedicada. Descansó dos días por lo del accidente y hoy en la madrugada ya estaba trabajando en las oficinas de Huatai Tech. Antes de irse le avisó a Damián, y él le prometió que iría a verla más tarde.

Xavier vio cómo Vicente Ávila se acercaba a Bianca. Ella le hizo un gesto entusiasta con la mano, y su sonrisa se volvió aún más radiante.

Frunció el ceño y le cortó la inspiración a Romeo.

—Hablamos luego, creo que Damián ya viene.

Sin esperar respuesta, Xavier colgó la llamada.

Al mismo tiempo, su mirada se clavó en Vicente, quien acababa de llegar.

Vicente, que tenía un radar para la hostilidad, notó de inmediato a Xavier observándolos.

Nunca había tolerado a Damián Figueroa ni a sus amigos pretenciosos.

Le lanzó una mirada glacial a Xavier y se sentó frente a Bianca.

—¿Pasa algo? —preguntó ella, confundida.

—Ese tipo, Soler... me repugna —murmuró Vicente con una sonrisa cínica—. Me estaba mirando de una forma muy particular, aunque no logro descifrar qué demonios quiere.

Bianca levantó la mano para taparle los ojos a su amigo en un gesto protector y juguetón.

—Pues no lo mires. Yo tampoco soporto tenerlo cerca.

Vicente rió y le apartó la mano con suavidad.

—Bueno, dime, ¿qué me tienes de bueno?

Bianca giró la pantalla de su laptop hacia él.

—Encontré un nuevo proveedor para la línea de producción del Director Salinas. Revisa si cumple con nuestros estándares.

Vicente dio un vistazo rápido y asintió, impresionado.

—Tienen excelentes certificaciones y la tecnología necesaria. Tienes luz verde para cerrar con ellos, tienes mi apoyo total. En cuanto al asunto de Huatai Tech, ni te estreses. El gerente, ese tal Andrés, me pidió vernos hoy por última vez. En un rato iré a dejarle claro que el trato se cancela y que preparen la billetera para la penalización por incumplimiento.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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