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Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 212

Bianca caminó hacia la ventana de su habitación y miró hacia abajo.

La nieve comenzaba a caer sobre la ciudad. Al bajar la mirada, vio... ¡el auto de Damián estacionado en la entrada!

En ese preciso instante, su asistente salía del hospital con unos documentos en mano y subía al vehículo.

Damián la estaba investigando.

Sin importar si realmente lograba descubrir algo, la simple intención hizo que el corazón de Bianca diera un vuelco.

—Vicente, necesito que me den el alta ahora mismo. ¡En este instante!

No podía perder ni un segundo, de lo contrario, la existencia de Lucía corría peligro.

Mientras tanto, dentro del lujoso auto negro...

Apenas se abrió la puerta, Damián vio a la doctora Salinas, que terminaba su turno.

Naturalmente, ella se acercó a saludar.

—¡Señor Figueroa!

Era común que los médicos se trasladaran entre hospitales para consultar casos, así que la presencia de la doctora Salinas no resultaba extraña.

Damián asintió con elegancia y, como si acabara de recordar algo, preguntó:

—¿Cómo está el bebé prematuro?

La doctora Salinas estuvo a punto de responder que todo iba bien, pero sus ojos se clavaron en el expediente que Damián sostenía: era el de Bianca.

El historial de Bianca había sido manipulado gracias a la intervención de Tomás Santillán, quien representaba al gobierno. Por más que Damián investigara, los documentos oficiales solo mostrarían que Bianca se había sometido a una histeroscopia rutinaria debido a secuelas de su aborto anterior.

¡Eso era todo!

—Falleció —resonó abruptamente la voz de la doctora Salinas. Recordó la advertencia de Vicente sobre mantener en secreto a la bebé, además del acuerdo de confidencialidad del gobierno—. Fue prematuro de seis meses, no había forma de salvarlo.

Damián la miró y guardó silencio por un segundo.

—¿Y la madre?

La doctora Salinas bajó la cabeza, recordando el estado crítico de Bianca durante el parto. Aunque estaba acostumbrada a ver complicaciones, no pudo evitar que se le cristalizaran los ojos.

—También falleció, por una hemorragia severa... Dar a luz es poner un pie en la tumba. Por muy avanzada que esté la medicina hoy en día, todavía hay mujeres que pierden la vida en el proceso.

La doctora Salinas cerró cualquier posibilidad de duda.

Damián no sintió la necesidad de preguntar más.

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