Yago del Pozo también notó que algo andaba terriblemente mal con aquel hombre e intentó convencerlo de rendirse para salvar su vida.
En las gradas, los miembros de la Familia Dorado y la Familia Palma reanudaron sus burlas crueles:
—¡Un verdadero hombre prefiere la muerte antes que la rendición! ¿Qué clase de cobarde se rinde?
—¡Son una bola de miedosos! Jajaja...
Yago ignoró las provocaciones, frunció el ceño y miró nuevamente a Marcelo del Pozo con expresión severa:
—¡Hazme caso! ¡Ríndete de una vez!
En la arena, Jerónimo Dorado entrecerró los ojos y miró con desdén a Marcelo.
—¿Ya escuchaste? Tu primo te está pidiendo que te rindas. Por los años que nos conocemos, si te arrodillas y me llamas "jefe", te perdonaré la vida. ¿Qué dices?
Marcelo lo fulminó con una mirada fría y siseó las palabras entre dientes:
—¡En tus sueños!
Jerónimo Dorado endureció el rostro.
—Si no haces caso, voy a ir con todo. Y sinceramente, dudo que puedas conservar esa patética vida tuya.
Marcelo lo miró con odio visceral.
—¡Prefiero morir antes que arrodillarme ante ti!
Jerónimo Dorado soltó un bufido de desdén. —¡Tú te lo buscaste!
Jerónimo lanzó su ataque final. ¡Marcelo vomitó otra gran bocanada de sangre y cayó pesadamente fuera del cuadrilátero!
Los doctores corrieron de inmediato para examinarlo, pero segundos después, uno de ellos negó con la cabeza y dijo: —No lo logrará.
¡El estadio estalló en gritos!
Todos los integrantes de la Familia del Pozo se pusieron de pie, mirando a Marcelo con los ojos llenos de pánico.
Se llevaron a Marcelo de urgencia para intentar salvarlo, y el árbitro anunció de inmediato: —¡Jerónimo Dorado es el ganador!
La Familia Dorado estalló en aclamaciones. —¡Larga vida a la Familia Dorado!
El resto de la audiencia no podía dejar de murmurar, completamente asombrada:
—¡Dios santo! ¡Un Maestro de la Familia Dorado acaba de asesinar a Marcelo del Pozo! Yo recuerdo muy bien que el año pasado, Jerónimo Dorado fue el que terminó humillado.
—¡Así es! ¿Qué clase de milagro les pasó en solo un año? ¡Esto es increíble!
Yago y Mateo del Pozo salieron corriendo hacia los camerinos. Tesoro y Ledo los siguieron de cerca.
En la improvisada sala de urgencias de los camerinos...
Una multitud rodeaba a Marcelo del Pozo. Un doctor, con los ojos llorosos, le informaba de la situación:
—Tiene una ruptura masiva de órganos internos. No podemos salvarlo.
¡Anselmo del Pozo se tambaleó al escuchar la noticia!
Nadie habría imaginado que el campeón del año anterior terminaría cayendo muerto a manos de su rival.
¡Marcelo era una de las principales fuerzas de la Familia del Pozo!
El hijo de Marcelo rompió a llorar, completamente devastado.
—Mi padre compitió con Jerónimo Dorado durante media vida, año tras año, y siempre le ganaba. ¿Cómo pudo perder tan estrepitosamente hoy? ¡No puedo creer que él lo haya matado! ¡No lo aceptaré jamás! ¡Uuuh, ahhh...!
Los demás también tenían los ojos enrojecidos.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo
Cómo se llama la segunda parte de la novela?...