—Eric, cuánto tiempo sin saludar.
Eric frunció el ceño. La voz le resultaba vagamente familiar, pero a la vez distante. Por un momento, no logró identificar a la persona.
—¿Quién habla? —exigió saber.
El hombre rió con sorna del otro lado.
—Qué memoria tan frágil tienes. Revisa tus mensajes. Estoy seguro de que, en cuanto lo veas, me recordarás a la perfección.
Eric abrió la bandeja de mensajes. Al ver la fotografía que acababa de llegar, sintió que el corazón se le detenía de golpe.
Ledo, notando la palidez en su rostro, se acercó de inmediato.
—Eric, ¿pasa algo?
Eric bloqueó la pantalla al instante.
—No es nada. Voy afuera a tomar esta llamada.
Dio media vuelta y salió de la habitación a toda prisa, dejando a Tesoro y a Ledo intercambiando miradas llenas de confusión.
Cuando la puerta se cerró, Tesoro preguntó en un susurro:
—¿Qué le pasa a Eric? Parece muy agobiado.
—Sí, fue muy extraño —coincidió Ledo, intrigado.
—¿Crees que haya pasado algo grave?
—Le preguntaremos cuando regrese. Tú sigue comiendo, anda.
Afuera, en el pasillo, el rostro de Eric era una máscara de hielo. Sus emociones eran un torbellino evidente.
Con el ceño fruncido y reprimiendo la furia, siseó por lo bajo:
—¿Qué es lo que quieres?
La voz destilaba una burla descarada.
—¿Ya te acordaste?
La respiración de Eric se volvió errática. Apretando los dientes, repitió:
—¡¿Qué es lo que quieres?!
—Quiero pedirte un favor.
—¿Qué clase de favor? —preguntó, poniéndose a la defensiva.
—Quiero a alguien.
—¿A quién?
—A Simone Bello.
Eric dejó de respirar por un segundo. Su respuesta fue inmediata y rotunda.
—¡Ni lo sueñes!
El hombre volvió a reír.
—Si te niegas, me veré en la penosa necesidad de divulgar tu pequeña "hazaña". Cuando eso pase, no solo Aspen Bello perderá la confianza en ti, sino que la propia Familia Enríquez te dará la espalda. Ya sabes cómo es nuestro país; hay tolerancia cero para quienes tienen historiales manchados, especialmente por un crimen como el tuyo.
—Una vez que salga a la luz, serás un criminal odiado por todos. Perderás a tus amigos, tu familia te repudiará y terminarás como un perro callejero.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo
Cómo se llama la segunda parte de la novela?...