Tesoro observaba todo en absoluto silencio...
Pink, que ya conocía a la perfección el nivel de concentración que ella alcanzaba al investigar venenos, se quedó recostado en la esquina de la mesa, mirando hacia donde estaba el Vínculo Umbrío. Así la acompañaba y, al mismo tiempo, mantenía al insecto a raya.
El Vínculo Umbrío permanecía arrinconado en lo alto de la viga. Estaba somnoliento, pero el miedo le impedía cerrar los ojos.
Le tenía pánico a Pink y mantenía la guardia en alto.
Dos horas después.
El celular de Tesoro empezó a sonar de repente, pero ella estaba tan absorta en su trabajo que lo ignoró por completo.
Poco después, en la habitación de al lado, el teléfono de Ledo comenzó a sonar.
Esta vez no era Mateo, sino el mismísimo Don Anselmo quien llamaba.
Ledo contestó.
—Bueno, Don Anselmo.
—Ledo, ¿cómo está Simone? —preguntó Anselmo—. La estuve llamando, pero no me contesta.
Ledo, que no había dejado de monitorear la habitación de al lado a través de Cano, sabía que estaba a salvo.
—Tesoro está perfecta. Seguro está tan concentrada en lo suyo que ni ha mirado el teléfono. ¿Necesitaba algo importante?
Hubo un silencio del otro lado de la línea antes de que Don Anselmo preguntara:
—¿Crees que Simone podría mudarse de ahí?
—¿Adónde? —preguntó Ledo.
—Al Distrito Este, territorio de la Familia del Pozo. O directamente a las montañas del fondo.
Ledo se sintió confundido.
—¿Tiene algo planeado?
—Sí —respondió Anselmo—. He conseguido a alguien para que la proteja de cerca. El objetivo principal es evitar que algún Maestro del Vínculo de La Selva intente lastimarla. Ustedes son fuertes, pero no dominan el Arte del Vínculo. Solo estaré tranquilo si este protector está con ella.
»Además, es alguien sumamente hábil y podrá enseñarle a Simone los secretos del Arte del Vínculo.
Ledo sabía que Don Anselmo solo pensaba en el bienestar de Tesoro, así que preguntó:
—¿Por qué tiene que irse de la Familia Dorado? ¿No puede venir él aquí?
Don Anselmo dudó un instante.
—Sería muy inconveniente. Él es un Maestro del Vínculo. Si se acerca demasiado a los dominios de los Dorado, los ancianos del clan lo atacarán en grupo.
—Nosotros podemos protegerlo —ofreció Ledo.
Pero Don Anselmo insistió:
—El Arte del Vínculo de nuestra familia no debe enseñarse en los dominios de los Dorado. Existe un gran riesgo de que nuestro secreto quede expuesto.
Ledo soltó un 'ah' en señal de comprensión.
—Entiendo. Hablaré con Tesoro en un momento y le avisaré más tarde, ¿de acuerdo?
—Bien —dijo Anselmo—. Es un asunto de suma importancia. No lo olvides.
—No lo haré. Iré a hablar con ella ahora mismo.
Tras colgar, Ledo miró a Eric.
—Eric, ¿qué opinas?
El joven suspiró levemente y analizó la situación.
—Es evidente que la Familia del Pozo no tiene intenciones de hacerle daño a Simone. Que busquen a alguien para protegerla es una excelente noticia. Ninguno de nosotros domina el Arte del Vínculo; tener a un maestro como guardaespaldas personal solo traerá beneficios.
»Además, a ella le apasiona este tema. Sería una gran oportunidad para aprender. Si todo marcha según lo planeado, pasado mañana tendrá que enfrentarse a Cristina en el torneo. Todo lo que pueda aprender sobre el Arte del Vínculo antes de ese momento será crucial.
»Sin embargo... Si le pedimos que se mude y deje a los Dorado, dudo que acepte. A donde sea que ella vaya, el Vínculo Umbrío la seguirá. No querrá involucrar a inocentes.
Pero quedarse con los Dorado era diferente. Incluso si Tesoro no estuviera ahí, el Vínculo Umbrío tarde o temprano buscaría problemas con esa familia.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo
Cómo se llama la segunda parte de la novela?...