Para evitar que le arrebataran el patrimonio familiar, tenía que complacer a su esposa diariamente y además tolerar las actitudes de sus tres hijos.
Hoy, estando con Amanda, su ego masculino había vuelto a sentirse satisfecho.
De buen humor, se volvió extremadamente generoso.
—Después haré que te envíen dinero, aunque solo puedo darte efectivo.
—No quiero tu dinero —Amanda habló con suavidad—. No estoy contigo por dinero, Camilo. Mis sentimientos hacia ti no se pueden medir con cochino dinero.
Camilo se sintió conmovido y estaba a punto de responder cuando tocaron la puerta.
—¡Abran! ¡Inspección sorpresa!
Tanto Camilo como Amanda se quedaron atónitos.
Amanda se incorporó, agarrando frenéticamente su ropa para vestirse...
Bip—
La cerradura electrónica fue desbloqueada y la puerta se abrió de par en par.
Los policías irrumpieron, seguidos de cerca por los tres hijos de Camilo.
Al ver a sus tres hijos, ¡Camilo se sintió como si lo hubiera alcanzado un rayo!
Sabía que estaba perdido...
***
De repente comenzó a circular un video en internet.
Una mujer desnuda siendo golpeada por varias mujeres en la cama de un hotel.
La escena era bastante desagradable.
La cara de la mujer estaba hinchada y morada por los golpes, con el cabello despeinado, en un estado deplorable.
Algunos la reconocieron: ¡era la antigua señora de los Ortega, Amanda!
El video se volvió viral rápidamente.
¡Generó una enorme atención social!
Muchas plataformas comenzaron a compartirlo.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Señor Rodríguez, la señora declara que ya no dará marcha atrás