Hoy era el día en que Rafael llegaba a San Aurelio. La quemadura en la mano de Valeria ya había sanado bastante bien y ella podía manejar sin problema. En ese momento, se dirigía al aeropuerto en el auto de Lina para recoger a Rafael.
A mitad del camino recibió una llamada de Lina. Ella no entró en detalles por celular, solo le pidió que regresara al hospital lo más pronto posible. El corazón de Valeria se estrujó y sus párpados comenzaron a temblar con violencia. Le envió un mensaje a Rafael, dio la vuelta y se dirigió al hospital.
Al llegar al hospital, Valeria fue corriendo a la oficina de Emilio. Él le entregó el reporte y Valeria lo tomó, asustada. Leucemia aguda, etapa intermedia-avanzada.
La terrible noticia cayó como un rayo en cielo despejado. Valeria no podía creer lo que veía en el reporte que tenía en sus manos. Le costó mucho trabajo recuperar la voz y miró a Emilio preguntando: —¿Se puede curar?
—Por supuesto que se puede tratar, pero la condición física general de tu madre es bastante débil. Tanto la radioterapia como la quimioterapia representarían un desafío enorme para ella. El mejor plan de tratamiento sería un trasplante de médula ósea.
—Trasplante de médula ósea... —el cuerpo de Valeria tembló—. ¿Podría usar mi médula?
—La compatibilidad entre familiares es más alta, pero no es absoluta —dijo Emilio—. Puedes hacerte primero las pruebas pertinentes de compatibilidad.
—Está bien, me las haré...
—¡¿Estás loca?! —la interrumpió Lina—. ¿Acaso olvidaste cuál es tu situación actual?
Por supuesto que Valeria no lo había olvidado. —No lo olvidé, pero tengo que salvar a mi mamá.
Lina se enojó: —Pero tú...
—Lina, no trates de convencerme de lo contrario —la actitud de Valeria era firme—. No hay nada más importante que salvar a mi mamá.
Emilio observó atento a las dos mujeres, sintiendo que había algo importante oculto entre ellas.
...
—Mantén la calma —Lina le sonrió—. La lucha contra el cáncer es una batalla larga, juntas acompañaremos a Yolanda a vencer esta devastadora enfermedad.
Valeria apretó los labios y aceptó.
...
Por la noche, en Exclusivo, el club privado más grande de San Aurelio. Valeria se había enterado de que Gabriel estaría aquí esta noche en una reunión. Las probabilidades de compatibilidad entre familiares directos eran altas, y aunque sabía que probablemente Gabriel no aceptaría, Valeria tenía que al menos intentarlo.
Al salir del elevador, Valeria se dirigió hacia el salón privado donde estaba Gabriel. Al pasar por una esquina, se encontró de frente con varias personas. Santiago venía con Mariana, acompañados por Emilio y por el famoso playboy de San Aurelio, Andrés Morales.
Las novias de Andrés eran en su mayoría estrellas jóvenes del mundo del entretenimiento, y algunas influencers bastante populares. En resumen, era alguien que se había hecho famoso por cambiar con frecuencia de novia.
Sin embargo, Valeria no tenía ánimo para prestarles atención. No detuvo su paso, por el contrario, los ignoró y siguió caminando derecho. Mariana vio a Valeria acercándose hacia ellos, hizo mala cara y levantó la mano para tomar del brazo a Santiago.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Señor Rodríguez, la señora declara que ya no dará marcha atrás