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Señor Rodríguez, la señora declara que ya no dará marcha atrás romance Capítulo 135

—¿Santiago Rodríguez? —El policía que estaba al lado quedó estupefacto—. ¿No será el jefe de la fiscalía Santiago Rodríguez?

—¡Imposible! —La oficial se rio y movió la mano—. La novia del señor Rodríguez es la famosa actriz Mariana Ortega, ¿no acabaron de hacer pública su relación? No puede ser la misma persona.

—Tienes razón —agregó enseguida otro oficial—. El señor Rodríguez no solo es un peso pesado de la fiscalía, sino también el heredero de los Rodríguez. Si tuviera un hijo de esa edad, toda la familia Rodríguez lo estaría mimando como loco, ¿cómo iba a permitir que el niño se perdiera? ¡Eso sería un disparate!

La oficial miró a Nicolás y le preguntó de nuevo:

—Chiquito, ¿te acuerdas del número de celular de tus papás?

—No me acuerdo —Nicolás lo negó y dijo—: ¡Pero sé dónde trabaja mi mamá!

***

Santiago le marcó cuatro o cinco veces seguidas a Valeria, pero ella no contestó.

Ese día llegarían esas dos piezas antiguas, y estaría muy ocupada en los próximos días. No tenía tiempo ni ganas de lidiar con Santiago.

Para no ser molestada, simplemente dejó el celular en la oficina.

Apenas había entrado al taller de restauración cuando Luciana fue a tocar la puerta.

—Valeria, vinieron dos policías que dicen que te buscan.

Ella se sorprendió.

—¿Para qué vienen los policías?

—Trajeron a Nicolás.

Valeria estaba desconcertada.

¿Nicolás?

Se quitó el delantal que acababa de ponerse y salió del taller.

—¡Mamá!

En la recepción del estudio, Nicolás, que estaba en brazos de la joven oficial, gritó emocionado al ver a Valeria.

—¿Usted es la señorita Núñez? —La oficial que los acompañaba se acercó y mostró su identificación—. Somos de la comisaría del distrito Río Silvianor.

Valeria echó un vistazo a la credencial, confundida.

Ella y Santiago aún no se habían divorciado, en el registro familiar, Nicolás en efecto seguía siendo su hijo.

—Estoy tramitando el divorcio con el papá del niño. Este niño no es mi hijo biológico, la custodia le corresponde al papá —explicó Valeria con paciencia.

—Aunque sea así, usted sigue siendo la tutora legal del niño. Entiendo que ser madrastra no es tarea fácil, pero este niño apenas tiene cinco años. Todo el camino estuvo pidiendo ver a su mamá, se nota que el niño depende mucho de usted. ¡No sea tan dura de corazón y trate bien al niño!

Al escuchar eso, Valeria se dio cuenta de que dar más explicaciones sería inútil. Miró a Nicolás.

—Nicolás, llama a tu papá para que venga por ti.

—Mamá, papá lleva varios días sin volver a casa. Le he marcado, pero no contesta.

Nicolás contuvo el llanto, las lágrimas le corrían sin cesar por las mejillas, mientras miraba a Valeria.

—Mamá, me voy a portar bien, ¿me dejas quedarme contigo unos días? Tengo mucho miedo de estar solo en casa.

Al ver esto, la oficial miró a Valeria con cierto desprecio.

—El niño salió solo de su casa para buscarla a usted. Con este frío, el niño solo traía puesto la pijama, tiene los piecitos rojos del frío, ¡qué tristeza!

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