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Renacer en el Incendio: Me Casé con Mi Salvador romance Capítulo 1327

—¡Estoy aquí, siempre he estado aquí!

—No tengas miedo, estoy contigo.

—Nadie volverá a separarnos. Nadie te hará daño.

Lázaro agachó la cabeza, pegó sus labios al oído de ella y le habló con voz ronca.

Lo repetía una y otra vez, mientras sus grandes manos la acariciaban por la espalda.

Tal vez fue el aura segura e imponente del hombre lo que hizo efecto, o quizás sus palabras de cariño, que atravesaron la inmensa oscuridad.

Justo antes de que los especialistas irrumpieran por la puerta de la habitación, Karina logró calmarse.

Dejó de luchar y sus dedos dejaron de apretar los de Lázaro.

Sin embargo, siguió sin abrir los ojos. Perdió todas las fuerzas de nuevo y regresó a su letargo profundo.

El doctor principal se adelantó a toda prisa, le levantó los párpados a Karina y revisó los valores de los monitores.

Al terminar la revisión, su semblante se oscureció:

—Director Juárez, el estado de la paciente no es favorable.

—Acaba de tener una reacción de estrés muy intensa. Ahora está completamente inmersa en una pesadilla, no hay manera de despertarla.

Lázaro recostó a Karina en la almohada y volteó bruscamente. Sus ojos oscuros y enrojecidos miraban al doctor con fiereza:

—¿Por qué tiene ese tipo de reacción? ¡Si no tiene lesiones físicas!

El doctor suspiró y hojeó los resultados de los análisis neurológicos que tenía en las manos:

—Director Juárez, hicimos un análisis de emergencia sobre la sangre y los exámenes neurológicos de la paciente.

—Descubrimos que el compuesto bloqueador de una droga muy potente, el cual afectaba sus nervios craneales, se está volviendo muy débil.

El corazón de Lázaro dio un vuelco y cerró los puños.

¿La droga bloqueadora había perdido su efecto? ¿Acaso significaba...?

El doctor continuó: —Esa droga se utilizaba para reprimir sus recuerdos. Si su efecto está disminuyendo, es probable que la paciente haya recuperado una parte de ellos.

—Pero lo peor es que estos recuerdos salieron a flote al tiempo que sufría la asfixia bajo el mar, cuando el pánico extremo por su vida la dominó.

—Así que los recuerdos que afloraron deben ser muy confusos, y probablemente se traten de experiencias muy dolorosas y descorazonadoras.

—Toda esa carga negativa ha provocado que el nivel hormonal de la paciente se altere erráticamente.

—Ese es el motivo de las convulsiones y del ataque de pánico.

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