Fabricio estaba locamente enamorado de Priscella.
No dejaba de llevarla a todo tipo de eventos importantes.
Priscella siempre había sido delicada.
Cuando empezaron a verse más, los rumores no tardaron en aparecer.
El chisme de que Priscella se casaría con la familia Díaz corrió como pólvora.
Con esos rumores, Priscella se hizo super conocida en Coronilla.
Pero los primeros en no poder aguantar fueron los Díaz.
La señora Díaz le dio una cachetada a Fabricio y le señaló la última noticia: "¡Explícame esto!"
Con la cara roja después de la bofetada, Fabricio dijo: "Quiero casarme con Priscella."
La señora Díaz le dio dos cachetadas más: "¿Estás loco?"
Aunque Priscella fuera querida, no era la hija biológica de los Bravo. ¿Para qué querían un adorno en la familia?
Fabricio se rajó el labio, pero seguía firme: "Me gusta Priscella, ¿por qué no me dejan casarme con ella?"
"¿No sabes cómo están las cosas con los Bravo ahora?" La señora Díaz con la cara seria dijo: "Priscella es solo una hija adoptiva, ni siquiera está en el árbol genealógico. Marcos pateó a la señora Bravo, ¿de verdad piensas que sigue siendo la señorita de los Bravo?"
Fabricio odiaba la frialdad de su madre, que hasta en el matrimonio veía un negocio: "Pero yo la quiero a ella."
"No voy a permitirlo," dijo la señora Díaz.
Ella no dejaría que los Díaz trajeran a casa una nuera inútil, pero después de todo era su hijo y no quería presionarlo demasiado.
"La hija de los Silva me gusta."
Suavizando la voz, la señora Díaz continuó: "Es la única hija de los Silva, es talentosa y hermosa. Prepárate para conocerla."
"¿Carmen?"
Fabricio frunció el ceño sin querer: "Mamá, no te olvides que ella estuvo comprometida con el primo de Priscella y rompieron el compromiso..."
"Fue ella quien lo dejó."
La señora Díaz admiraba a Carmen: "Es valiente y capaz, puede ser una buena esposa para ti."
La señora Díaz deseaba que Carmen fuera su hija. Miró a Fabricio y dijo: "Eres mi único hijo y mi mayor orgullo, no quiero que tomes un mal camino."

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Pero… ¿¡Eres un Millonario!?