Ricardo sabía que era inteligente y no tenía intención de ocultar nada, se tocó la frente y dijo: "Esta tarde fui a buscar a Chiqui, y ella me entregó unos papeles, son los documentos que necesitamos para su inscripción en la primaria."
Se acercó a Natalia y añadió: "Lo de que le dieron dulces a Chiqui a escondidas, yo no estaba al tanto."
Natalia sintió un malestar al escuchar eso, aunque no podía identificar qué era lo que le molestaba exactamente.
Ricardo tomó su mano y dijo: "No deberían haberle dado dulces a Chiqui, ¿quieres que haga algo al respecto, que la transfieran a otro lugar?"
La salud de Chiqui siempre había sido la mayor preocupación de Natalia.
Nació prematuro, con deficiencias congénitas.
Durante los primeros años, Chiqui no había estado muy saludable, hasta que poco a poco comenzó a parecerse a los demás niños de su edad.
"No hace falta." Dijo Natalia, no quería exagerar y añadió: "Creo que Frida no volverá a hacer algo así."
Viendo que Natalia se calmaba, Ricardo intentó acercarse.
"Espera"
Natalia lo detuvo bruscamente, poniendo una mano en su pecho y agarrando su camisa con la otra: "¿No te parece que Frida te tiene cariño?"
No era que quisiera competir con otra mujer, tampoco quería difamar a Frida.
Pero su intuición le decía que los saludos de Frida de la noche anterior y el ofrecimiento de dulces eran una provocación.
Ricardo se defendió: "Solo he visto a la Sra. Frida un par de veces, apenas hemos hablado, y además, ¿qué tiene que ver conmigo que ella me tenga cariño?"
Si no hubiera sido por el encuentro de esa tarde, ni siquiera sabría quién era Frida, ¿cómo iban a tener algo que ver el uno con el otro?
Natalia conocía su forma de ser y no dijo nada más.
Ricardo guardó el incidente en su memoria y al día siguiente llevó a Chiqui a la escuela como de costumbre.
Chiqui se despidió, "Adiós, papi." Después, entró al jardín de infantes con su mochila.
Tras despedirse del pequeño, Ricardo se subió al coche.
Cuando estuvo a punto de irse, Frida apareció junto al coche, con una mirada llena de remordimiento. "Señor Roldán. Lo siento mucho por lo de anoche, no sabía que la Sra. Torres no permitía que Chiqui comiera dulces." Dijo ella.
"Espero que la Sra. Torres no haya sido dura con Chiqui anoche. Fue mi culpa, le di esos dulces porque me dio pena verlo tan triste."
Frida intencionadamente intentó culpar a Natalia.
Ricardo frunció el ceño y dijo: "Señora Frida, ¿por qué mi esposa iba a ser dura con su propio hijo?"

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