Natalia nunca imaginó que tuviera fans, pero aceptó la tarea con curiosidad.
"Voy a ver de qué se trata."
Ainara la siguió de inmediato y dijo: "Natalia, prepárate mentalmente, esa chica es un hueso duro de roer."
Natalia había lidiado con muchos clientes difíciles en el pasado y tenía sus trucos para manejar a ese tipo de personas.
Empujó la puerta de la sala de reuniones y habló primero.
"Hola, ¿en qué puedo ayudarle?"
"¿Así que tú eres Natalia?"
Se escuchó un bufido desdeñoso.
La mujer sentada en el sofá se levantó y examinó a Natalia de arriba a abajo, soltando una risita sarcástica y diciendo: "¡No eres tan bonita como yo esperaba!"
Natalia sintió la hostilidad y replicó: "Señorita, ¿tenemos algún problema?"
"Me llamo Selena."
"Srta. Selena, por favor, tome asiento."
Natalia adoptó una actitud estrictamente profesional, pero Selena no se quedó atrás y comenzó a hacer una lista de exigencias.
Ella quería ver a Natalia incapaz de cumplir sus demandas, revolviéndose en una incómoda situación.
Sin embargo, con un gesto decidido, Natalia presentó un boceto que cumplía perfectamente con los deseos de Selena.
Selena estaba algo sorprendida, con los dedos temblando ligeramente mientras sostenía el boceto.
No era de extrañar que Natalia tuviera éxito y riqueza, ¡realmente tenía talento!
La asistente que estaba detrás tenía la cara iluminada de la admiración, deseando convertirse en una fan incondicional en el acto.
"Srta. Selena, ¿está satisfecha con el diseño?" Preguntó Natalia.
Selena apretó los dientes y dijo: "¡No es gran cosa!"
"Si no necesita ninguna modificación, entonces podemos proceder a firmar el contrato."
Natalia sacó el contrato, y sus ojos claros y tranquilos hicieron que Selena firmara casi sin darse cuenta.
El contrato estaba cerrado.
Una vez firmado el contrato, Natalia acompañó a Selena hasta la salida.
Selena, con sus gafas de sol puestas y una expresión fría, no pudo contenerse antes de subirse al coche y dijo: "¿No te pica la curiosidad por saber por qué te estoy haciendo la vida imposible?"

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