Natalia contestó la llamada y salió del hospital.
Los organizadores habían invitado a todos los jueces a cenar y ella no podía faltar a tal ocasión, esperaba ganar reconocimiento a través del concurso.
Cuando llegó al restaurante, los demás ya estaban allí.
Natalia se disculpó: "Lamento mucho por llegar tarde, señores".
Algunos de los jueces parecían molestos.
Pero debido a que consideraron la posición de Natalia y la mediación de Samantha, decidieron no hacer comentarios.
Natalia se sentó junto a Samantha: "Sra. Cuéllar, gracias por defenderme".
Samantha notó que Natalia se veía un poco pálida: "¿No dormiste bien anoche?".
"Pasó algo en casa".
Samantha habló en voz baja: "Deberías regresar temprano y descansar bien, la final se acerca, no podemos permitirnos fallos".
Samantha aconsejó a Natalia, y ese gesto de preocupación la conmovió mucho.
"Gracias, Sra. Cuéllar".
Los anfitriones sirvieron el vino, y después de varias copas, alguien mencionó a los concursantes: "Escuché que uno de los tres primeros de la semifinal es de la familia Rodríguez".
¿De la familia Rodríguez?
Natalia se quedó perpleja.
¿Era gente de León?
"Sí, escuché que su nombre es Roxana, aparentemente es muy cercana a León".
Todos en el círculo sabían que León y Nina no tenían una relación amorosa, por el contrario, con Roxana, había rumores de que se les había visto en hoteles, citas y entre otras cosas... Esto demostraba que eran muy cercanos.
"Roxana es bastante capaz".
Samantha recordaba a Roxana porque había obtenido su aprobación.
Natalia tomó un sorbo de su vino.
La conversación estaba animada, y de repente, el tema cambió a Natalia: "Sra. Torres, la lista de los finalistas ya ha sido publicada, y varios de ellos provienen de tu estudio, ¡Es realmente un nido de talentos!".
Natalia entendió la insinuación, que era una alabanza disfrazada de crítica.

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