En esos años, había sobrevivido con dificultad, marcada por las experiencias.
Arturo caminaba despacio, intencionalmente ajustando su paso al de Pilar. No hablaban, pero había una armonía entre ellos.
Guadalupe notó cuánto había cambiado él en los últimos ocho años.
Hace ocho años, se enfrentó a la realeza por ella, pero más por rebeldía que por verdadero afecto.
Pero ahora, su cariño por Pilar era genuino.
Al darse cuenta de esto, Guadalupe sintió como si una aguja la pinchase en el corazón, un dolor ardiente.
Arturo pareció sentir que alguien lo observaba y miró en dirección a Guadalupe. Ella, instintivamente, desvió la mirada, incapaz de enfrentarlo.
Arturo vio una silueta delgada y le pareció familiar, pero rápidamente se distrajo.
Después de que se fueron, Guadalupe huyó del jardín trasero como si escapara de un desastre, sin atreverse a mirar atrás.
Al llegar a casa, Pilar subió directamente a descansar.
Después de bañarse, Arturo recordó aquella silueta y más le parecía familiar. Contactó a su asistente: "Busca a una persona."
Guadalupe, ajena a haber sido descubierta, regresó a la habitación del hospital y, viendo a Violeta dormir, exhaló un suspiro de alivio.
Ella y Arturo habían terminado hacía ocho años.
No pertenecían al mismo mundo.
Arturo nunca fue alguien a quien ella podría aspirar.
Al día siguiente, Guadalupe y Violeta completaron el trámite de alta.
Violeta, vestida con un nuevo vestidito y sonriendo, se acurrucó en los brazos de Guadalupe: "Mamá, extraño mucho al señor Nacho."
"Quiero ir al parque de diversiones con el señor Nacho."
"Está bien, se lo diré al señor Nacho." Guadalupe no quería molestar a Nacho, después de todo, no tenían un vínculo familiar, pero Nacho había sido de gran ayuda.
Sin embargo, Violeta tenía un cariño especial por Nacho, incluso quería que Nacho fuera su padre.
Guadalupe se sentía impotente ante esto, pero no podía razonar con Violeta, así que intentaba limitar su contacto tanto como fuera posible.
Desde una distancia segura.
Dentro del auto oscuro, Arturo observaba aquella cara.
"Según la investigación, la Srta. Castillo ha regresado desde hace casi un mes."

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Pero… ¿¡Eres un Millonario!?