No podía poner todas sus esperanzas en Ricardo. Pilar era su única hija, la única persona por la que constantemente se preocupaba. Decidió que, antes de que el vientre de Pilar se abultara, la enviaría lejos. ¡Ella nunca debería volver a poner un pie en Coronilla!
Una vez tomada la decisión, apenas amaneció, Marcos se dirigió al despacho de abogados.
"Sr. Marcos, ¿es que hay algún asunto urgente que lo lleva a dividir su patrimonio de esta manera?"
El abogado conocía a Marcos desde hace más de treinta años, y aunque sabía que todo el patrimonio de Marcos estaba destinado a Pilar, le sorprendía esa prisa por transferirlo.
"No es nada, tarde o temprano todo sería para ella."
Marcos sacudió la cabeza: "Prepara el contrato ahora mismo, lo necesito de inmediato."
El abogado no se atrevió a demorar y redactó el contrato lo más rápido que pudo, entregándoselo a Marcos: "Sr. Marcos."
Marcos, sosteniendo el contrato, regresó a la familia Bravo, justo cuando Pilar bajaba las escaleras.
"Papá."
Debido a la conversación de la noche anterior, Pilar se sentía un poco culpable y llamó a su padre de manera tímida.
"Sígueme."
Pilar caminó detrás de Marcos: "Papá, ¿todavía estás enojado?"
Marcos se sentó y le pasó los papeles a Pilar: "Firma."
Al ver la carpeta, Pilar se estremeció. ¿Acaso su padre pensaba que ella era una vergüenza y quería enviarla lejos?
Ella se negó a tomar los papeles, sus ojos se llenaron de lágrimas.
Marcos bajó la voz: "He transferido todos mis bienes divisibles a tu nombre. Tú y Ricardo deben irse de Coronilla y nunca volver."
"Papá..."
Pilar no esperaba que Marcos quisiera enviarla lejos en lugar de echarla.
"He pensado bien en esto, papá apoya todas tus decisiones. Ricardo no tiene la capacidad de enfrentarse a la familia real en este momento." Marcos habló con seriedad: "Antes de que se haga pública la noticia de tu embarazo, deben irse de Coronilla."
"Pero si la noticia de mi huida se hace pública, ¡la familia Bravo estaría acabada!"

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Pero… ¿¡Eres un Millonario!?