Detrás se escuchaba el llanto de Paloma Herrera, había sido abofeteada por un hijo de papá que la insultó llamándola inútil.
César Peña salió del bar, subió a su auto y llamó a Luciana Navarro: "Ya terminé con los compromisos, estoy de camino a casa, nos vemos más tarde."
El auto se alejó rápidamente.
Coronilla, vida nocturna.
Isabela Herrera, vestida con un ligero vestido largo, abrió lentamente la puerta del privado.
Su padre había sido rescatado, pero aún estaba inconsciente.
La familia Herrera fue adquirida, y tras la liquidación de sus bienes, a ella solo le quedaron unos pocos miles de dólares, ni siquiera suficiente para una semana de gastos médicos.
No tuvo más opción que buscar una manera rápida de hacer dinero.
Y en la clandestinidad, una cámara grababa todo.
...
El asunto de la familia Herrera se convirtió en el tema de conversación en todo Coronilla, provocando inquietud entre todos.
Pilar Bravo estaba siguiendo las noticias de cerca.
Al saber que Paloma había mostrado interés en Ricardo Roldán, se sintió aún más inquieta.
¡Qué talento el suyo, que con solo cambiar de apariencia, lograba captar la atención de las señoritas de alta sociedad!
¡Qué manera de atraer miradas!
Ella continuaba con su trabajo normalmente, casi sin contacto con Ricardo.
Era Chiqui quien, consumido por la preocupación, quería seguir a Pilar a todas partes, deseoso de saber quién era realmente su novio.
Pilar no pudo evitar sonreír ante esto, pero no pudo revelarle a Chiqui su relación con Ricardo, optando por mantenerla en secreto.
El Grupo Bravo iba viento en popa, Pilar consiguió varios grandes proyectos.
Inicialmente, el abuelo Bravo tenía ciertas reservas sobre Pilar, pensando que por ser mujer no sería tan capaz como un hombre.
Pero su rendimiento durante estos últimos meses definitivamente cambió su percepción.
En una cena familiar poco común, el abuelo Bravo hizo acto de presencia.

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