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Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 1709

El sirviente fue muy educado.

—Por favor, ¿podrías llamar al señor Alboni un momento? —le dije.

—De acuerdo, espere un momento.

Apenas terminó de decir eso, Jeison salió del otro lado de la casa rodante.

—¿Qué pasa, me buscabas?

Cuando escuché su tono, no pude evitar molestarme.

—Ya anocheció. ¿El señor Alboni olvidó lo que me prometió? —le pregunté.

—Perdón... la verdad es que sí, se me olvidó —respondió Jeison con desgano, riéndose un poco.

—Tú...

—Pero... —Jeison me miró de reojo—, sí tengo noticias de Mateo.

Aguanté la emoción que sentía en el pecho y lo miré haciéndome la tranquila.

Porque ya me había dado cuenta de algo: esa gente tenía un gusto enfermizo.

Cuanto más desesperada me mostraba yo, más misteriosos se ponían ellos y menos ganas tenían de decirme la verdad.

Tal como esperaba, mi tranquilidad lo tomó por sorpresa.

—¿Por qué pareces tan calmada? ¿Qué pasa, ya no quieres saber nada de Mateo? —preguntó, riéndose.

—¿Y si me emociono, me lo vas a decir? —Lo miré sin importancia, segura de que no pensaba decírmelo tan fácil.

Si no, no habría esperado tanto ni habría dejado que yo fuera a buscarlo.

Al final, lo único que quería era verme perder la calma, ver que me desesperaba.

Esa gente —incluido Waylon— siempre encontraba placer en jugar con los demás.

Hice un esfuerzo por controlar la ansiedad. Volteé, regresé al sofá y me serví una taza de café con toda tranquilidad.

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