Fue justo esa frase la que me cayó encima como un balde de agua fría; me quedé paralizada hasta la médula por el impacto. Javier me preguntó:
—¿Quieres que Mateo vea el video de esa noche en la que estuvimos juntos?
No había escuchado mal, eso fue exactamente lo que me dijo. Era una frase tan sucia y descarada que me dio muchísima rabia. Lo miré sin poder creerlo, temblando de coraje y de dolor.
—Javier, tú... ¡eres un cínico! —le grité.
Él me miró, calmado, con una sonrisa que no parecía sincera.
—En su momento, Mateo también usó métodos rastreros para poder acercarse a ti —me dijo—. Entonces, si yo quiero pelear por lo que me hace feliz, ¿qué tiene de malo?
—¡¿Lo que te hace feliz?! —le grité, furiosa—. ¿Y yo qué? ¿No importa mi opinión? ¡Lo que estás haciendo es destruir lo que me hace feliz! Javier, muérete, ¿por qué no te mueres?
Al final perdí el control por completo, me lancé contra él y empecé a golpearlo sin pensar en nada más. Javier dejó que le diera un puño tras otro.
Era evidente que la herida de su pecho todavía no sanaba, porque en cuanto lo golpeé ahí, su ropa se manchó rápido de sangre y la mancha se extendió de inmediato. Pero a él no le importaron las heridas; solo se quedó mirándome en silencio mientras yo perdía los estribos y me desmoronaba.
—Si insistes en estar con Mateo, no me importa mandarle una copia de ese video —me dijo con una sonrisa dulce.
—¡Javier! —le grité totalmente deshecha; nunca en mi vida había visto a alguien tan ruin y despreciable.
—Yo solo quiero que te quedes conmigo —respondió Javier y bajó el tono de voz —se le pusieron los ojos rojos y siguió hablando—: Ya no me queda nada, de verdad. El odio que cargué durante tantos años ya se apagó y las promesas de cuando éramos jóvenes también. No pude proteger a la persona que quería y la mujer que amo quiere a otro. No sé de dónde agarrarme para seguir viviendo. Aurora, yo también sufro, de verdad sufro mucho...
—¡Entonces muérete! Si no tienes nada y si te duele tanto, ¡muérete! —le grité—. ¿Por qué tienes que venir a destruirme a mí? ¿Qué quieres que haga? ¿Qué te debo? ¿Qué fue exactamente lo que hice mal?

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