Toda la ciudad vio el mensaje: "Aurora, te voy a amar toda la vida —Mateo". Si lo que hacía Javier se consideraba amor, entonces ¿cómo llamar a todo lo que hizo Mateo?
Cuando recordé lo sucedido entre Mateo e Indira, sentí un dolor en el corazón. Pero pronto, cuando todo terminara hoy, iba a ir a buscarlo y le explicaría todo. No me importaba qué hubiera pasado entre él e Indira. Solo quería que nos reuniéramos en familia: él, yo y los niños.
Mientras pensaba en eso, mi teléfono sonó de repente. Cuando bajé la mirada, vi que era una llamada de uno de los guardaespaldas de Bruno.
Preocupada, contesté enseguida.
—Malas noticias, Aurora. Bruno desapareció.
Sentí un vacío en el estómago.
—¿Cómo pasó?
—Usted nos ordenó llevarlo en secreto al hotel a esta hora para encontrarnos con su gente. Pero cuando estábamos por salir, él dijo que quería ir al baño. La culpa es nuestra... dijo que no lo siguiéramos, y como no podía caminar bien, pensamos que no iba a pasar nada. Pero esperamos y no salió. Cuando fuimos a buscarlo, ya no estaba. No sabemos si escapó o si alguien se lo llevó. ¿Qué hacemos ahora, Aurora?
Mi mente se convirtió en un caos. Bruno era una pieza clave; sin él y sin las pruebas que tenía, no íbamos a poder acusar a Camila.
—¿Él mismo pidió que no lo siguieran? —pregunté, seria.
—Sí, dijo que podía ir solo.
—¿Buscaron por los alrededores?
—Sí. Revisamos todo y no lo vimos. Es posible que lo hayan secuestrado.
Yo, en cambio, pensé que era poco probable que lo hubieran capturado. Si Bruno pidió que no lo siguieran, lo más probable era que se hubiera escapado por su cuenta. Pero, ¿por qué? ¿Sería que aún sentía algo por Camila y se arrepintió? ¿No pensaba acusarla? Si era así... bien merecido tenía todo lo que le pasara.

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