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Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 1430

Alan se molestó de inmediato.

—Ya sé que no lo quieres, pero no imagines que le pasan cosas malas, ¿sí?

—No estoy imaginando nada, hablo en serio —dije apresurada.

El hombre que conversaba con Alan se rio un poco.

—Tengo algo pendiente, los dejo —dijo antes de marcharse.

Cuando se fue, Alan dejó de disimular su fastidio y me gruñó:

—¿Otra vez estás loca? Tu prometido no te acompaña y vienes a molestarme a mí y a Mateo. Si finalmente ibas a ponerte así, ¿para qué demonios lo abandonaste? ¿Para qué elegiste a…?

—Mateo me llamó hace un momento. Sonaba muy mal —lo interrumpí de golpe.

Alan se quedó congelado.

—¿Te llamó…?

—Sí. Y la llamada se cortó de repente. Cuando intenté devolverle la llamada, no contestó. Por eso creo que le pasó algo.

—Eso es imposible, Indira está con él. ¿Qué le podría pasar? —murmuró él, aunque sacó su teléfono, dudando.

Primero le marcó a Mateo. Como era de esperar: no respondió.

Su puso preocupado; me tomó del brazo y me llevó hacia un rincón más silencioso. Luego llamó a Indira.

Ella sí contestó rápido.

—¿Dónde estás? ¿Y Mateo? —preguntó Alan, poniendo el altavoz.

La voz de Indira sonaba rara, como si estuviera apurada o nerviosa.

—No sé dónde está. Yo estaba con él, pero no quiso que lo acompañara. Me pidió que lo dejara solo… y ahora no lo encuentro. Lo estoy buscando.

Su respuesta me provocó un escalofrío raro.

Sin poder contenerme, pregunté:

—Si él no quiso que te quedaras, ¿por qué no volviste al salón? ¿Por qué estás buscándolo tan ansiosa?

Ella se quedó callada un momento, como si no esperara que yo la cuestionara.

Alan me miró, sorprendido, como preguntándose por qué decía esas cosas de repente.

Cuando vi que Indira no respondía, insistí:

—Y otra cosa… ¿cómo sabías que Mateo estaba desaparecido?

Ella finalmente respondió:

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