Entrar Via

Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 1218

—No es eso, solo me preocupé por ti, no es que yo... mmm...

No alcancé a terminar, porque Mateo de repente me agarró la cara y me besó.

El vapor llenaba todo el baño y el calor parecía aumentar con cada segundo.

Su beso fue apasionado, posesivo, hasta que sentí que me faltaba el aire.

Lo empujé suavemente del pecho y al final se apartó.

Me abrazó con fuerza y murmuró junto a mi oído:

—No vuelvas a hacer eso. ¿Y si te pasa algo?

—Pero... me preocupas —respondí en voz baja.

Casi no se oyó.

Mateo me acarició el cabello, con la mirada perdida.

—No tienes que preocuparte. Esto ya casi termina —dijo despacio.

Su tono era tan bajo y su mirada tan seria que sentí un escalofrío.

Por un instante, en sus ojos cruzó una chispa de violencia que estaba conteniendo.

Lo abracé con fuerza, apoyando la cabeza en su pecho.

—Lo sé. No quiero que me lo digas si crees que me voy a preocupar, pero prométeme algo: hagas lo que hagas, tienes que cuidarte.

—Lo prometo —respondió él con voz grave.

Nos quedamos así, en silencio.

Su cuerpo ardía y el ambiente húmedo del baño lo hacía aún más intenso.

Temí que esa cercanía acabara encendiendo algo más, así que lo empujé suavemente.

—Sigue bañándote, yo voy a dormir —dije y salí casi corriendo.

Mateo se rio un poco y al cabo de un momento, salió también, con una bata puesta y la ropa sucia en la mano.

—¿A dónde vas ahora? —pregunté cuando lo vi dirigirse a la puerta.

—Esta ropa huele a sangre —respondió sonriendo.

—Voy a tirarla.

Hizo una pausa y añadió:

—Ve a dormir, voy a subir enseguida.

—Está bien —contesté, un poco apenada.

Me metí en la cama pensando que últimamente me había vuelto demasiado dependiente de Mateo.

A los pocos minutos, escuché sus pasos de regreso.

Traía el cuerpo frío por el aire de la noche.

En cuanto se acostó, me acomodé en su pecho.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo)