Camila dejó de reírse y luego volteó hacia Valerie con su sonrisa falsa perfecta:
—Últimamente te has vuelto muy popular. Dicen que en la fiesta de clausura va a haber un gran encuentro con fans y que la mayoría va a ir solo por ti. Parece que esta vez la actriz secundaria eclipsó a la protagonista. Felicidades, Valerie, pronto vas a ser una estrella.
Valerie se molestó y contestó, seria:
—Gracias por las felicitaciones. Adiós.
Dicho esto, me tomó del brazo y salimos del centro comercial.
En cuanto cruzamos la puerta, Valerie se estremeció y se frotó los brazos.
—Aurorita, ¿no te pareció que esa mujer estaba extraña? Uf... me dio escalofríos. Estaba como... no sé, como una loca.
—¿Hasta ahora te diste cuenta? —le contesté, riéndome—. Desde hace tiempo noto que no anda bien de la cabeza.
—Ay, qué miedo... mejor mantengámonos lejos de ella.
Dijo eso mientras me jalaba hacia el estacionamiento.
Pero sus palabras me pusieron a pensar.
La manera en que Camila habló, tan tranquila y medida, me dejó un mal presentimiento.
Sobre todo cuando mencionó la fiesta de clausura...
¿Y si pensaba hacer algo allí?
Me detuve y la miré con seriedad.
—Mañana por la noche es la ceremonia de clausura. En serio, tienes que tener mucho cuidado.
Hice una pausa, inquieta, y añadí:
—Siento que esa mujer va a causar problemas en la fiesta. Si puedes, inventa una excusa y no vayas.
—No puedo —dijo de inmediato—. Ya les prometí a mis fans que voy a ir. Si no aparezco, se van a decepcionar.
Cuando vio mi cara de preocupación, Valerie me dio un codazo y sonrió con confianza.
—Tranquila. Van a estar mis fans, el director Samuel y todos los del rodaje. Además, Alan va conmigo. No me va a pasar nada. Va a haber prensa y cámaras por todas partes y no creo que Camila se atreva a hacer nada.
Tenía razón... pero, aun así, no me sentía tranquila.
Ya habíamos pasado por demasiadas cosas, y cada vez que algo parecía ir bien, algo malo pasaba después.
Temía que toda esta felicidad fuera solo un espejismo.
Le tomé la mano con fuerza.
—Prométeme que te vas a cuidar. Pase lo que pase, nada de arriesgarte.
Valerie dejó de sonreír y me abrazó.

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