Cuando Estrella, Rocío y Seymour llegaron a la Isla Mantis, ya eran las dos de la madrugada.
¡Estaban en la cima de la montaña!
Estrella escuchaba el feroz tiroteo que resonaba más abajo y se dirigió a Rocío.
—¿Son ellos? —preguntó.
Rocío asintió.
—Sí.
Estrella guardó silencio.
El enfrentamiento era realmente intenso.
Que el general Ritter estuviera dispuesto a pagar un precio tan alto por obtenerla a ella, solo por culpa de Mónica Galindo, era asombroso.
Tenía verdadera curiosidad por saber qué significaba exactamente Mónica para ese viejo maldito.
Cuando estaban en Nueva Cartavia, Mónica nunca dio la más mínima señal de tener alguna relación con ese hombre.
Además, conociendo la personalidad caprichosa de Mónica, no tenía sentido que hubiera ocultado a un patrocinador tan poderoso hasta el último minuto.
Entonces, ¿qué diablos estaba pasando en realidad?
Pero, fuera cual fuera la razón, una vez que ese viejo muriera, todo habría terminado.
¡Ya se había deshecho de Mónica Galindo, solo faltaba él!
Estrella envió un mensaje de texto desde su celular. La respuesta llegó casi de inmediato: «¡Estamos en medio del fuego!»
Al ver el mensaje, una leve sonrisa se dibujó en los labios de Estrella...
Ese viejo miserable quería su cabeza, ¿verdad? Pues esa noche sería él quien se despediría de este mundo.
Estrella tecleó rápidamente: «Terminen el trabajo en menos de una hora y les agregaré cinco millones más».
Después de enviar el mensaje, guardó su celular.
Era demasiado tarde y la oscuridad era densa. Apenas podía ver el fuego brillando en la base de la montaña y escuchar el estruendo del combate.
Más allá de eso, la visibilidad era nula.
—Estás segura de que la gente de Marcelo Castañeda y de Callum Harrington no nos siguió, ¿verdad? —preguntó Estrella, girándose hacia Seymour.
Desde que supo que Amos atacaría al viejo Ritter esa noche, Estrella le había ordenado a Seymour que mantuviera vigilados a los hombres de Marcelo y Callum.
—Llegaron algunos de sus hombres —respondió Seymour.
El rostro de Estrella cambió de inmediato al escuchar eso.
—Pero confirmamos que ellos no vinieron en persona —aclaró Seymour.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...