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¡No te metas con la Cenicienta! romance Capítulo 908

¡Tampoco planeaba ir por el aeropuerto ni por vía acuática!

Habiendo sobrevivido y forjado su experiencia en un lugar como el Mar de Ámbar, Seymour sabía perfectamente que tanto Marcelo como Callum estarían buscando a Estrella desesperadamente en este momento.

—¿A dónde vamos? —preguntó Estrella desde el asiento trasero, con voz fría.

—¡Al Mar Negro! —respondió Seymour.

—¡Ja!

Marcelo había dicho que tenía que ir al Mar Negro.

Y ahora, tras ser capturada por la gente de Alonso, también la llevaban hacia allá.

Al parecer, su destino era ir ahí, sin importar nada.

*Bzz, bzz, bzz.* Entró una llamada de Callum.

Al ver el número en la pantalla, Estrella sintió una punzada de malestar y la rechazó de inmediato.

Antes, cuando estaba en Nueva Cartavia, siempre sentía calidez en el corazón cuando recibía una llamada de Callum.

¡Porque era su hermano, su familia!

Desde niña solo había conocido el cuidado institucional del orfanato; esa clase de afecto nunca podría compararse con el amor genuino de una familia.

A ella le encantaba el instinto protector y familiar que Callum le brindaba.

Pero este regreso al Reino Unido le había dado una dura y cruel lección.

El verdadero significado de la decepción y el desengaño profundo; ahora comprendía en carne propia qué sabor tenían.

Apenas colgó, Callum volvió a llamar.

Estrella lo pensó un momento y, finalmente, contestó.

Se puso el celular en la oreja, pero no dijo nada.

En el pasado, seguramente habría dicho "hermano" al contestar, pero esta vez, esa palabra se negó a salir.

Esa palabra se quedó atorada en su garganta, incapaz de ser pronunciada.

—Estrella —dijo Callum al otro lado.

Evidentemente, el hombre notó la frialdad y el distanciamiento de Estrella.

—¿Ya ni siquiera quieres llamarme hermano? —preguntó.

Y ahora, esto había provocado que ella adoptara una postura de rechazo absoluto hacia ellos.

Estrella no respondió al comentario de Callum.

—¿Estás con la gente de Alonso Echeverría? —preguntó él.

—¿Y qué? ¿Acaso el señor Harrington me va a pedir que vaya sumisa al lado de Alonso porque él tiene algo que ustedes quieren?

De tantas traiciones que había sufrido, ya estaba paranoica.

Ahora sentía que todo era un complot en su contra.

—¿Así es como ves a tu hermano?

—¿Acaso no eres así? ¿Necesito verte de otra manera para saberlo?

Que si así lo veía... ¡ja!

¿Acaso él no se daba cuenta de que así era su verdadera naturaleza?

—¿Puedes bajarte del auto? —preguntó Callum de repente.

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