Jazmín lanzó una mirada de soslayo a los hombres sentados en el sofá.
La mirada de desdén en sus ojos era evidente, como si ya la hubieran condenado por hacer trampa en el ensayo del examen, incluso sin haber investigado el asunto a fondo. Ya la habían sentenciado en sus mentes.
Para ellos, no había nada más que investigar.
Una estudiante que solía sacar cero en todas las materias, por más que se esforzara y se dedicara, no podía de repente pasar a obtener puntajes perfectos en todo.
Ese tipo de milagros simplemente no sucedían.
La diferencia entre un genio y alguien irremediablemente torpe es abismal.
Y alguien torpe por naturaleza nunca podría convertirse en un genio.
La única explicación posible para el drástico cambio en las calificaciones de Jazmín era la trampa.
De camino al Colegio Paxsi, algunos del Ministerio de Educación ya habían investigado las calificaciones anteriores de Jazmín y estaban convencidos de que había hecho trampa, solo faltaba encontrar la evidencia concreta.
Esperaban que Jazmín confesara por sí misma.
"Ah, sí, acabo de enterarme," respondió Jazmín con su habitual serenidad, sin mostrar arrogancia ni sumisión.
El hombre que preguntó la miró severamente, con un tono de interrogatorio y presión: "¿Sabes qué consecuencias enfrentarías si se descubre que hiciste trampa en el ensayo del examen?"
Escuchando el tono amenazante del hombre, Jazmín sonrió levemente: "¿Necesito saberlo?"
El hombre se sorprendió por un momento con su actitud y frunció el ceño: "Hemos oído sobre tus 'hazañas' anteriores, pero este no es tu antiguo colegio donde puedes comportarte como quieras."
Gabriel frunció aún más el ceño: "Eso tampoco significa que haya hecho trampa."
Director Guillermo resopló de nuevo, seguro de sí mismo: "Solo significa que su método de hacer trampa es muy sofisticado y aún no lo hemos descubierto."
Jazmín, enfrentándose al director que ya la había condenado, sonrió, aunque sus ojos no reflejaban ninguna alegría: "¿Sin ninguna evidencia ya me declaran culpable? ¿Así es como trabaja el Ministerio de Educación?" Hizo una pausa y continuó. "Si la policía actuara como ustedes, condenando a la gente sin pruebas, el mundo estaría lleno de casos injustos."
Los presentes cambiaron de expresión al ser confrontados de esa manera.
Director Guillermo se oscureció el rostro.
Gabriel, sintiendo la tensión, estaba a punto de decir algo para suavizar la situación cuando de repente, detrás de él, la Srta. López exclamó sorprendida: "¡Director Mondes, qué sorpresa verlo aquí!"

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Niña en sus ojos, Reina en su tierra