Frida se agachó y abrió los brazos para recibir a Serena, la levantó, le dio unas vueltas y la llenó de besos en la cara.
—¿Me extrañaste o no?
Preguntó Frida entre beso y beso.
—Sí, te extrañé muchísimo, madrina —respondió Serena con voz melosa.
Dorian se levantó y miró a Frida:
—¿A qué se debe este regreso repentino?
—Pues claro que a ver a tu mujer y a mi ahijada —dijo Frida sonriendo.
Dorian la miró de reojo:
—Yo creo que más bien extrañabas a Yael.
—... —Frida miró a Amelia para acusarlo—. Meli, ¿no vas a controlar a tu marido?
Como Amelia y Dorian aún no se habían vuelto a casar ni registrado civilmente, eso de «marido y mujer» le sonaba un poco raro. Tosió levemente y se acercó a ella:
—Tomaste el vuelo muy temprano, seguro no has comido. Siéntate a comer algo.
—Mi amiga sí me entiende.
Frida rió, se dio la vuelta para abrazar a Amelia y puso trompa como si fuera a besarla.
Dorian la agarró del cuello de la ropa y la apartó.
—Nadie es tu mujer, deja de decir tonterías —dijo con voz tranquila, sin mucha emoción.
Frida chasqueó la lengua:
—Qué tacaño. Ni te acuerdas de quién te cuidó a la niña cuando Meli desapareció.
—Te lo agradezco —dijo Dorian secamente, mirándola.
Frida soltó un bufido y le dijo a Amelia riendo:
—Meli, no te conviene un hombre tacaño, piénsalo bien antes de firmar el acta.
Dorian le lanzó una mirada de advertencia:
—Frida.
Amelia empujó a Frida riendo:
Amelia se giró para mirarlo.
Frida también levantó la vista. Yael miró hacia adentro y su reporte se cortó de golpe. Gritó incrédulo:
—¿Frida?
—La misma —Frida asintió con naturalidad—. ¿Sorpresa? ¿Te lo esperabas?
—No manches, ¿cómo que te regresaste sin decir ni pío? —Yael caminó hacia ella, olvidando el reporte y los papeles que tenía que darle a Dorian, preguntando mientras avanzaba—: ¿A qué hora llegaste? ¿Cuánto llevas aquí? Hubieras avisado para ir por ti.
—Cómo crees que voy a molestar al ocupadísimo Señor Yael —dijo Frida, y siguió comiendo su avena.
Yael quería explicarle, pero Dorian tosió ligeramente:
—Si van a coquetear, primero dame el reporte, ¿te parece?
—La investigación muestra que Cintia es originaria de Pueblo Las Palmeras de Los Naranjos…
—¿Pueblo Las Palmeras de Los Naranjos? —Amelia frunció el ceño de inmediato, se levantó y miró el reporte en manos de Dorian—. ¿Ese no es el pueblo de Fabián?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Frío Exmarido (Amelia y Dorian)