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Mi ex esposo no me suelta romance Capítulo 226

Catalina escuchó cómo ellos dos decidían por ella, como si dieran por sentado que aceptaría ir a cenar con ellos.

Miró a Laura.

Catalina le llevaba media cabeza a Laura, así que en presencia le llevaba ventaja:

—Te haces la magnánima, y solo un tonto no se daría cuenta.

En los fríos ojos de Leo apareció un destello de emoción.

Su voz sonó más gélida que de costumbre:

—Déjala.

—Cuando le pase algo, se arrepentirá.

Catalina soltó una risa sarcástica:

—Preferiría arrepentirme antes que seguir viéndolos a ustedes dos teniendo citas disfrazadas de amigos.

Se dio la vuelta y se fue con Félix.

Esta vez los cuatro no bajaron en el mismo ascensor.

Cuando Catalina salió del ascensor, Félix preguntó:

—Por tu tono, parece que la relación con tu esposo es muy mala.

—Permíteme una pregunta atrevida: ¿piensan divorciarse?

Catalina asintió:

—Sí, pronto.

—Ya firmamos el acuerdo de divorcio.

Solo faltaba el trámite oficial.

Félix la miró y sonrió:

—Esa mujer que está al lado de tu esposo es la que se metió en tu relación, ¿verdad?

Catalina resopló:

—Todo el mundo lo cree, menos ella, que dice que solo son amigos.

Félix reflexionó:

—He visto casos así.

—Gente que hace de todo bajo el nombre de "amigos" pero no reconocen la relación.

—¿Será porque están frescos?

Mientras charlaban, sin darse cuenta llegaron a otra calle.

Había una plaza especial donde muchos turistas se tomaban fotos.

Félix señaló en una dirección:

—¿Ves esa librería?

A unos cien metros había una librería.

Tenía una fachada de estilo antiguo, decorada con rosas.

En el alféizar, un gato blanco descansaba perezosamente, moviendo la cola con aire tranquilo.

Catalina asintió:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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