—Leo, ¿qué estás mirando?
Laura ya se había subido al auto.
Lo vio abrir la puerta pero tardar en subir, y preguntó con curiosidad.
Leo apartó la mirada y respondió con indiferencia:
—Nada, ¿vas directo a casa?
Laura apretó los labios y sonrió:
—Hace tiempo que no volvemos a la universidad.
—¿Qué tal si damos una vuelta?
—Así llevamos a Antonio a conocer la escuela donde estudiaste.
Leo echó un vistazo al espejo retrovisor.
Antonio iba sentado atrás, inclinado sobre la mesita, escribiendo la tarea en completo silencio.
Estaba tan concentrado que parecía estar en su propio mundo, sin escuchar la conversación de los adultos.
Al cabo de un momento, Leo dijo:
—Está bien, vámonos.
Laura sonrió.
***
Catalina iba sentada en el asiento del copiloto cuando recibió un mensaje de Noelia:
"¿Ya tienes la muestra de ADN? "
"El doctor que contacté acaba de escribirme: mañana justo viene a dar una conferencia."
"Sería mejor que se la entregues ahora."
Catalina se quedó paralizada al leer el mensaje.
Empezó a pensar cómo conseguirla.
Justo en ese momento, el Rolls-Royce de Leo pasó a su lado.
Iba un poco rápido y adelantó el auto de Manuel.
Catalina le escribió a Leo:
"¿Adónde vas?"
Si era posible, hoy mismo trataría de obtener la muestra.
Del otro lado, el celular de Leo sonó.
Laura, que iba en el asiento del copiloto, lo tomó:
—Parece que alguien te escribió.
Laura miró al hombre al volante:
—Es Catalina, ¿necesitas que te responda?
Leo lo pensó un momento, alargó la mano y desbloqueó el celular.
Laura miró el mensaje y dijo con una sonrisa:
—Catalina pregunta adónde vas.
Leo respondió:
—A la universidad.
Laura tecleó la respuesta.
Luego, lanzó una mirada al hombre:
—Dice que también quiere venir.
Leo, al oírlo, mostró una expresión fría, sin ningún otro gesto.
Laura no sabía lo que estaba pensando.
Parecía que no le gustaba Catalina, ¿entonces por qué no se divorciaba?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi ex esposo no me suelta