Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 694

Capítulo 6964

Esta vez, Olivia también se la estaba jugando.

Si perdía, cambiaría de estrategia.

Por ahora, no podía asegurar que fuera a ganar, pero tampoco tenia por qué perder.

-¿Por qué te inscribiste al concurso

de oratoria? -Después de un rato mirándose en silencio, Adrián fue el primero en hablar.

-¿No me vas a preguntar qué pasó hace un momento en el comedor?

Olivia pensó que al menos eso sí iba a preguntárselo.

Adrián guardó silencio. Ella siguió mirándolo hasta que él por fin habló:

-No importa.

-¿No importa? -Olivia no entendía qué quería decir con eso.

Adrián suspiró.

-Olivia, nunca habías llorado así.¿ Qué te pasa últimamente?

Ella hizo memoria. Era cierto. Desde que se conocían, ella siempre había llevado una vida apagada, sin grandes alegrías y, por supuesto, sin grandes tristezas.

-Si te dijera que Paulina no me cae bien, que no me gusta que se acerque a ti, ¿qué pensarías? -lo dijo con una franqueza y un atrevimiento que no eran propios de la Olivia de entonces.

Al escucharla, Adrián no sabía si reír o llorar. Era evidente que no le creía.

-Olivia, llevamos un año sin hablarnos -le recordó; para él, que dos personas que llevaban un año sin dirigirse la palabra hablaran así no tenía ningún sentido-. ¿No será que Daniela te dijo algo?

Olivia entendió. Adrián creía que ella estaba defendiendo a Daniela, porque ella había dejado muy claro que Paulina no le caía bien; cada vez que se veían, incluso se enfrentaban abiertamente.

-Adrian, ¿no me preguntaste por qué quería entrar al concurso de oratoria?

La miró y esperó su respuesta.

-Quiero ganarte. Y, por supuesto, también ganarle a Paulina.

-Ajá. -Olivia asintió-. Si gano, tienes que prometerme una cosa.

-¿No me irás a pedir que logre que expulsen a Paulina? -Adrián arqueó las cejas; había dado en el clavo.

-Si. -Olivia puso las cartas sobre la mesa.

-Creo que estás loca. Tú y Daniela están medio locas. -La miró con dureza.

-¿Te atreves o no? -Olivia siguió provocárobilo.

Era un tipo orgulloso y engreído; con sus calificaciones, la probabilidad de perder contra ella era casi nula. Adrián entrecerró los ojos y aceptó.

-Está bien, te lo prometo. Pero, si pierdes, también tienes que prometerme algo. Si vamos a apostar, lo justo es que los dos pongamos algo equivalente en juego.

-Claro. ¿Qué quieres que te prometa?

Adrián guardó silencio un momento antes de decir:

-Eso te lo diré después. Acuérdate de no echarte para atrás.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)