Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 690

Capítulo 690 Al salir de la iglesia, aprovecharon para subir al cerro.

Olivia y Daniela subían tomadas del brazo, contándose secretos.

-Más tarde vamos a comer al restaurante de Adrián - dijo Daniela-. ¿Quieres venir?

-Claro. -Tampoco había razón para no ir.

Daniela se sorprendió.

-¿Así de fácil aceptaste?

¿Había algo de malo?

-Antes te invitaba a comer y, por mucho que insistiera, nunca aceptabas -refunfuñó Daniela-. ¿Tú y Adrián ya hicieron las paces? ¿Qué clase de guerra fría dura un año?

Olivia tampoco lo sabía. No tenía idea de qué había hecho esa otra Olivia mientras ella no estaba. ¿Quién podía decírselo?

Daniela siguió hablando por su cuenta:

-Mira, al principio, que Adrián hubiera abierto un restaurante solo lo sabíamos los del grupito, pero no sé cómo alguien se enteró y Adrián se volvió todo un ídolo. ¡No sabes cuántos regalos y cartas me han dejado solo a mí para que se los entregue!

Olivia sonrió apenas.

-Siempre lo fue, ¿no?

Adrián era así, serio y con un genio insoportable, pero no había forma de ocultar lo guapo que era; encima sacaba buenas notas y era la estrella deportiva del colegio. A un chico así le sobraban chicas enamoradas.

Al escucharla, Daniela suspiró.

-¡Eso es distinto! Antes, daba igual quién se enamorara de él, ni les hacía caso, ¿no? Pero ahora llegó una nueva, una estudiante transferida, Paulina, y él...

Olivia se quedó muy quieta. Paulina. Por más vueltas que diera el destino, ¿no había manera de esquivarla?

La reacción de Olivia fue tan repentina que hasta a Daniela le pareció raro.

Es la primera vez que vienes a comera nuestro

restaurante. Dime qué quieres comer, no conozco tus gustos, pero los de ellos ya me los sé de memoria.

Nuestro restaurante... Daniela se le adelantó.

-¿Desde cuándo es tu restaurante? ¿Y a ti qué te importa lo que comamos?

-¡Daniela! -exclamaron Federico y Adrián a la vez.

Sin saber por qué, a Olivia le resultó familiar. Era igual que en aquellos años en que Adrián, Beto y Nico protegían a Paulina.

¿Qué clase de maldición del destino era esa? Ante el reproche de Daniela, Paulina se hizo a un lado, encogida y temerosa.

-Perdón...se me sale por costumbre... si no te gusta, de ahora en adelante ya no lo digo... perdón...

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)