Entrar Via

Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 980

—Sí, no soy tan buena como ella. Era tan maravillosa, ¿y cómo la trataron? Ahora que estoy yo, que no soy tan fácil de pisotear, dices que soy peor. Jimena, ¿no crees que esto es tu karma?

—¡Tú...!

Jimena señaló a Nuria, rechinando los dientes de rabia. Le urgía darle una bofetada.

Se escucharon pasos afuera.

Al instante siguiente, Nuria levantó la mano y se dio una bofetada con tal fuerza que el golpe resonó en la habitación.

Jimena se quedó atónita ante su acción, mirándola sin comprender.

—Jimena, ya me he aguantado que me llames zorra a cada rato, incluso que me digas desvergonzada por querer estar con Lorenzo. Pero él y yo nos amamos de verdad, y no voy a despreciarlo por ser un hombre mayor.

—¿Podrías respetarlo un poco más? ¿Qué tiene de malo? ¿Por qué me golpeas? ¿Acaso dije algo incorrecto?

—¿Qué hice mal? Desde que Lorenzo y yo nos casamos y me mudé aquí, te he tratado a ti y a Rodrigo como si fueran mis propios hijos. He sido tan buena contigo, y aun así me pegas.

—No espero que me veas como de la familia, pero al menos soy mayor que tú. No puedes insultarme llamándome zorra cada vez que abres la boca. ¿En qué soy una zorra? ¿Por buscar el amor verdadero?

—Tú fuiste a seducir a Elías, hiciste cosas mucho peores que yo y no por eso te he llamado zorra.

Jimena se señaló a sí misma y luego a Nuria, gritando furiosa:

—¡Zorra! ¿Quién te pegó? ¡Fuiste tú misma! Deja de culparme a mí. Entre Elías y yo no hay nada sucio. Yo no lo seduje, ¡él es el que me ama a mí!

—Él me ama, no puedo controlar sus sentimientos. Soy tan increíble, ¿qué puedo hacer si le gusto?

—Ya estoy casada contigo, somos un matrimonio legal, y sigue llamándome zorra. También dice que traje a Olivia a vivir aquí con alguna conspiración. De verdad no tengo esas intenciones, y Olivia tampoco.

—Eres mi esposo, ¿cómo podría compartirte con Olivia?

—Dice que Gonzalo y yo solo queremos apoderarnos del patrimonio de los Méndez. La familia Méndez es tuya. Todavía eres joven, el patrimonio es tuyo, ¿qué me voy a llevar yo? Mientras tú estés bien, ¿acaso nos vas a dejar desamparados a mí y a nuestro hijo?

—Tú eres nuestro pilar, pero Jimena insinúa una y otra vez que mi hijo y yo solo estamos por tu dinero, que te usamos como un escalón para ascender.

—Lorenzo, ponte la mano en el corazón. He estado contigo tantos años, sin ningún título, ¿acaso te he hecho una escena alguna vez? ¿Te he pedido muchas cosas? Todo me lo has dado por iniciativa propia. Lo nuestro es amor verdadero, a mí me importas tú como persona.

—No estoy detrás de tu dinero. Además, tú me pediste que tuviéramos a Gonzalo. Dijiste que solo con Rodrigo no era suficiente, que había que tener dos hijos más. Incluso dijiste que la capacidad de Rodrigo es limitada, que apenas puede mantener el negocio a flote.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda