Entrar Via

Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 905

Por muy bien que Elías la tratara ahora, ella seguía bajo la sombra de la tragedia de su vida anterior.

No quería volver a su lado.

El mejor desenlace para ella y Elías en esta vida era ser ese tipo de amigos distantes, manteniendo siempre cierta lejanía.

—Sí, Álvaro es un buen muchacho. Si su familia te acepta, elígelo.

—Pero si sus mayores no te aceptan...

—Entonces nada. Ya no tengo el valor ni la energía para luchar contra mis suegros —dijo Isabela.

Vanessa quiso decir algo, pero recordó que después de casarse con el padre biológico de Isabela, tampoco tuvo buena relación con sus suegros. Y tras casarse con Lorenzo Méndez, mientras los padres de él vivieron, tampoco le faltaron los tormentos por parte de ellos.

Estuvo cinco años en la familia Méndez hasta que los padres de Lorenzo fallecieron uno tras otro; solo entonces sus días allí mejoraron un poco.

En resumen, se había casado dos veces y en ninguna sus suegros la trataron bien.

—Mamá, el señor Méndez se volvió a casar. Sacó su licencia de matrimonio con esa tal Valdez. Ya empezó a llevarla a eventos sociales y banquetes.

Al decir esto, Isabela sentía cierta indignación por su madre.

Su madre había administrado el hogar de los Méndez durante veinte años, manteniéndolo impecable, y al final tuvo que cederle ese hogar a otra persona.

Vanessa cerró los ojos y dijo con indiferencia:

—Es libre de hacerlo. Se amaban desde hace diez años y tienen un hijo de diez años. Ahora que por fin se casaron, es normal que la lleve a sus eventos.

—A fin de cuentas, Nuria Valdez fue su secretaria. Sabe y entiende mucho sobre sus negocios, no como yo, que no entendía nada y no podía ayudarlo en sus compromisos sociales.

—Isa, ya estamos divorciados. Que cada quien siga su camino. No hace falta que me cuentes cosas de su familia, no quiero saber.

Hizo una pausa y añadió:

—Eso sí, si se arma un escándalo en su casa o a Lorenzo le va mal, puedes contármelo. Saber que al exmarido infiel le va mal me reconforta.

Pero Rodrigo y Jimena se conocían de toda la vida, tenían casi treinta años de historia juntos.

Isabela dijo:

—Álvaro me lo contó. Últimamente veo a Jimena muy decaída, con mala cara y más delgada. Seguro descubrió la infidelidad de Rodrigo. Por ahora parece ser una infidelidad emocional.

—De tal palo, tal astilla. Lorenzo tuvo un hijo ilegítimo y Rodrigo se puso furioso en su momento. Quién iba a decir que él haría lo mismo. ¿No pensó ni un poco en su esposa, que siempre ha estado de su lado?

—Jimena nos trató muy mal a nosotras, pero con Rodrigo ha sido incondicional. Le consiguió muchos negocios a él y al Grupo Méndez.

—No es justo que Rodrigo le pague así. Ay, los hombres... no sientan cabeza hasta que están tres metros bajo tierra.

Suspiró Vanessa.

Exactamente el mismo suspiro que había soltado su hija tiempo atrás.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda